 | jueves, 10 de marzo de 2005 | Eligió mal a su víctima: quiso robar a una policía La agente corrió unas cinco cuadras al muchacho que intentó arrebatarle la cartera cuando bajaba de un colectivo Adrián Alberto Campos, un ladrón de 24 años, no tuvo suerte al elegir a su nueva víctima. La mujer a la que le arrebató la cartera cuando bajaba de un colectivo en la zona sur de la ciudad resultó una agente de policía, que no dudó en correrlo casi cinco cuadras hasta alcanzarlo y reducirlo. Para ello, la mujer tuvo la colaboración de un vigilador privado que al presenciar el atraco y la posterior persecución, salió rápidamente en su apoyo. Mientras el custodio le cerraba el paso al ladrón, la muchacha se le arrojó encima y logró capturarlo en medio de un nutrido grupo de vecinos que presenciaron el arresto y que a viva voz clamaban por hacer justicia por mano propia.
El episodio ocurrió cerca de las 19 del martes, cuando la agente Gabriela Kesler regresaba a su casa luego de cumplir con sus tareas habituales en las oficinas que funcionan en los altos de la seccional 1ª. Kesler viajaba en un colectivo de la línea 134 con su hija Agostina, de 3 años, a la que había pasado a buscar por el jardín de infantes. "Bajamos en Uriburu y Oroño. Había mucha gente por el lugar, volviendo de trabajar y también de las escuelas. Entonces sentí un tirón terrible en el brazo en el que llevaba mi bolso y la mochila de la nena. Traté de aferrarme, pero fue tan fuerte que nos hizo girar a las dos 180º", contó Kesler ayer a la mañana por Radio Dos.
La agente recordó que el sacudón hizo que ella y la niña cayeran al piso. "Caímos muy mal. Lo primero que pensé fue que mi hija había volado al medio de la avenida Uriburu. Todo sucedió en un segundo. Por suerte aparecieron dos chicas del barrio que me dijeron: «dejanos a la nena, te la cuidamos. Correlo». Y salí a correrlo", narró. La persecución fue de película. La agente contó que a pesar de ir calzada con tacos de casi 10 centímetros corrió casi cinco cuadras y que durante el trayecto perdió un zapato.
"Grité como una loca, identificándome como policía. Creo que me escuchó medio Rosario. Parece que el tipo se asustó y trató de cruzar la avenida. Así se metió por calle Vuelta de Obligado. Yo tuve que parar el tránsito para cruzar. También tuve la suerte de que un custodio del ferrocarril salió con su motito y trató de encerrarlo. Ahí, el tipo trató de resistirse y entonces, con mi pistola reglamentaria en mano, me tiré encima de él".
El delincuente fue controlado allí mismo mientras un grupo de vecinos se congregaba en el lugar para alentar a la mujer policía. Pero algunos exaltados también le pedían que hiciera justicia por mano propia. "La gente está cansada de tantos robos y me gritaba que hiciera lo peor con el delincuente. Pero hice lo que debía con mis atribuciones", afirmó, para luego agregar que su nena estaba bien a pesar de sufrir un fuerte golpe en la cabeza. enviar nota por e-mail | | |