 | jueves, 10 de marzo de 2005 | Aún no hay detenidos por el crimen de Jorge Eduardo Juárez Hallan abandonado pero sin rastros el auto de un estudiante asesinado El vehículo fue usado por los homicidas para huir del lugar del hecho y abandonado en el barrio El Pozo Santa Fe.- Abandonado en un populoso barrio de la zona este de esta ciudad fue hallado el Volkswagen Gol de Jorge Eduardo Juárez, el estudiante de abogacía que fue asesinado a golpes la madrugada del lunes pasado en la casa que compartía con otros compañeros de estudio. El vehículo del muchacho, de 28 años y oriundo de la localidad de San Cristóbal, fue encontrado en el barrio El Pozo, hasta donde llegaron los homicidas después de perpetrar el atroz hecho y huir en el vehículo. Ahora queda para los peritos indagar si en el rodado quedaron huellas o rastros que los acerquen a los asesinos, algo que hasta anoche no había dado resultado positivo.
El Volkswagen Gol, patente AUU657, había desaparecido la misma madrugada del lunes en que mataron a Juárez. La policía no lo halló estacionado en cercanías del lugar del crimen ni en el garaje donde el estudiante lo guardaba noche a noche.
El juez de instrucción Dardo Rosciani, que investiga el homicidio, confirmó el hallazgo al tiempo que aseguró que se dispusieron una serie de pericias con el fin de poder obtener indicios que permitan llevar la pesquisa hacia el o los asesinos del joven licenciado en ciencia política de la Universidad Nacional de Rosario y estudiante desde derecho sancristobalense. Fuentes allegadas a la investigación también consignaron que "todavía no se registraron detenciones en la causa, aunque se trabaja sobre diversas pistas".
Mientras los investigadores realizaban las pericias ordenadas por el magistrado sobre el vehículo abandonado por los malhechores, anoche se había confirmado el faltante de otros elementos del domicilio de la víctima, como un televisor, dos teléfonos celulares y algunos otros objetos de valor que indudablemente los homicidas cargaron en el auto de Juárez para escapar del lugar. Aunque los vecinos del barrio El Pozo, ubicado sobre la ruta que va a la ciudad de Paraná apenas se cruza la laguna Setúbal, vieron el vehículo estacionado desde la tarde del lunes en una de las dársenas de la manzana 3, recién anteanoche se advirtió que respondía a las características del auto de Juárez, intensamente buscado por la policía.
Hasta donde se habría podido establecer, cerca de las 2 de madrugada del lunes Juárez se comunicó con un amigo que se encontraba en San Cristóbal a través de un mensaje de texto desde uno de los teléfonos celulares que luego le robaron. El dato permite suponer que su muerte ocurrió entre esa hora y las 7, dado que fue en ese momento que Ubaldo Schmidt, uno de los otros tres estudiantes que compartían el domicilio de República de Siria al 4500, lo encontró sin vida en el suelo del living.
Al parecer, antes de ser asesinado Juárez habría compartido una velada con una mujer y al menos otra persona. Esto se desprende de los indicios recolectados por los investigadores en la escena del crimen. Colillas de cigarrillos, vasos (uno de ellos marcado por lápiz de labios) y restos de comida alientan la certeza de que el muchacho fue parte de una cena con presuntos conocidos ya que el comedor de la vivienda presentaba rastros de una prolongada sobremesa. Tras ello, y luego de que el dueño de casa decidiera tomar una ducha, fue ultimado a golpes cuando salía envuelto en una toalla a su cintura, tal cual como fue encontrado por Schmidt.
La última cena La escena del hecho, que la Justicia caratuló como homicidio con fines de robo, sugería una reunión amistosa entre conocidos aunque también se evaluaba anoche la posibilidad de que la cita pudiera haberse concretado por teléfono y en ese caso la mujer no haya sido del entorno personal de Juárez. Lo cierto es que el ingreso al domicilio fue franqueado por el propio joven dado que ni la reja de calle ni la puerta de ingreso de la vivienda evidenciaban signos de haber sido violentadas.
Los últimos movimientos de la víctima fueron el mensaje de texto recibido por su amigo en su ciudad natal alrededor de las 2 de lunes y la compra de gaseosa en un almacén cercano unas horas antes, aproximadamente a las 22.30. Ni el amigo que recibió el mensaje ni la propietaria del almacén, según declararon ambos ante los investigadores, advirtieron nada extraño en su comportamiento. enviar nota por e-mail | | Fotos | | El VW Gol en el que huyeron los homicidas. | | |