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 jueves, 10 de marzo de 2005  
Espaldarazo político. Garantizan el suministro de gas a Argentina y Brasil
La ratificación de Mesa no frena las protestas sociales en Bolivia
Grupos opositores se declaran en "pie de guerra" contra la ley de hidrocarburos que promueve el gobierno

La Paz. - La ratificación del presidente Carlos Mesa, que puso fin a una crisis institucional en Bolivia, no frenó ayer el surgimiento de nuevas protestas ni evitó la formación de un gran frente antigubernamental de organizaciones sindicales y políticas. El Movimiento Al Socialismo (MAS) del líder de los productores de coca Evo Morales, que no firmó el acuerdo negociado por Mesa con el Congreso como condición para continuar en la presidencia, cumplió su anuncio de radicalización del conflicto al suscribir ayer un "pacto obrero-sindical" de oposición. Las agrupaciones de izquierda, encabezadas por el MAS, firmaron el llamado pacto "Por la Dignidad Nacional", y se declararon en "pie de guerra" contra la ley de hidrocarburos que promueve el gobierno y de un acuerdo suscrito por Mesa y los partidos tradicionales.

Al mismo tiempo, la pujante ciudad oriental de Santa Cruz, sometida desde la semana pasada a un bloqueo de carreteras por campesinos que demandan mayor participación en las ganancias petroleras, amaneció paralizada por un bloqueo de plazas y avenidas iniciado por transportistas urbanos que piden un alza tarifaria. Las autoridades confirmaron que se mantienen bloqueos en el Trópico de Chapare, en la región de Cochabamba (centro), considerada el fortín político de Evo -como se le conoce en el país- y una de las zonas que concentra a los productores de coca.

Mesa, que salió fortalecido políticamente de la crisis de 48 horas que forzó con su fugaz renuncia, restó importancia a las nuevas protestas y, en declaración a la prensa internacional, dijo que no tenía miedo porque "un 99% de los bolivianos está en contra de los bloqueos". Tras ser ratificado por el Congreso, Mesa convocó para hoy a la ciudadanía a expresar su rechazo a los bloqueos. El mandatario advirtió que pondrá en marcha una estrategia antibloqueos, aunque aclaró que no abandonará su disposición al diálogo y la concertación frente a los problemas sociales.

Anunció además la pronta aprobación de una ley de hidrocarburos que garantice la seguridad jurídica de los inversionistas y suponga "una explosión" en la economía boliviana. Mesa aseguró que un acuerdo que firmó el martes con los líderes del Congreso asegura la continuidad de las exportaciones de gas natural a Brasil, la ampliación de los envíos a Argentina y la búsqueda de nuevos mercados. "Lo que he firmado con el presidente Néstor Kirchner para la ampliación de venta de gas boliviano a Argentina permitirá que lleguemos casi a 28 millones de metros cúbicos diarios a partir de 2007", dijo.

No obstante, en línea con varios destacados analistas locales, el influyente defensor del pueblo, Waldo Albarracín, advirtió que el acuerdo de Mesa con la mayoría del Congreso es "insuficiente para garantizar la estabilidad social porque excluye a muchos sectores importantes. "Persisten causas de nuevos conflictos", dijo. Albarracín y las también respetadas Conferencia Episcopal Boliviana y Asamblea de Derechos Humanos dijeron en una declaración que trabajarán para que sectores populares como los sindicatos urbanos y rurales y las organizaciones indígenas sean tomados en cuenta por el poder político.

El acuerdo de Mesa con el Congreso "nació cojo porque no está el MAS", sostuvo el analista político Jorge Lazarte. "Eso afecta al valor del pacto y dificulta que se pueda extender a otros sectores de la sociedad", agregó.


Regalías
El MAS, que dirige desde la semana pasada bloqueos de la carretera troncal del país en la región productora de coca del Chapare, dijo que la demanda principal de la "movilización popular" es una ley de hidrocarburos que garantice para el Estado boliviano al menos el 50% del valor de la producción de gas natural y petróleo actualmente controlada por transnacionales. La ley de hidrocarburos ya aprobada parcialmente por la Cámara de Diputados, establece una regalía de 18% y un impuesto de 32%, que según Morales "no garantiza el 50%".

El MAS firmó la alianza opositora con la unitaria Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación de Campesinos, un partido izquierdista de El Alto y varios líderes campesinos regionales para "defender el 50% del valor de los hidrocarburos" y por otras reivindicaciones como la convocatoria a una asamblea constituyente "ampliamente participativa" y la expulsión de una filial de la compañía francesa de servicios Suez. "Vamos a una lucha frontal contra el gobierno de Mesa", dijo Morales junto al líder de la COB, Jaime Solares, al suscribir el pacto obrero-sindical, anunciando que "van a continuar y aumentar" los bloqueos.

Los hidrocarburos de Bolivia, entre los que destacan sus reservas de 54 billones de pies cúbicos de gas natural, están en manos de compañías extranjeras desde la privatización realizada en 1996.
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Mujeres bolivianas mantienen bloqueado un acceso a la ciudad de El Alto.

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