| domingo, 17 de octubre de 2004 | La masacre de Biguazal "Soy la cuarta víctima en el triple crimen" Así se definió en el juicio oral Carlos Cano, imputado en la masacre de tres pescadores en Reconquista hace tres años Carlos Cano, el acusado de asesinar a tres pescadores en paraje isleño de Reconquista en enero de 2001, se declaró inocente y se colocó en el lugar de "cuarta víctima" de la llamada Masacre del Biguazal. Lo hizo durante la segunda jornada del juicio oral y público que se realiza por estos días en los tribunales de Vera, en el norte provincial.
El viernes pasado, Cano utilizó un breve monólogo en el cual afirmó que no tenía nada que ver con el triple crimen. Luego se amparó en el derecho que constitucionalmente le asiste y se abstuvo de responder preguntas formuladas por los jueces.
Antes de llamarse a silencio, el acusado aseguró que en la Masacre del Biguazal, además de las víctimas asesinadas, hay un cuarto perjudicado. "En este caso, ya no son tres los muertos sino cuatro, porque a mí me mataron en vida", declaró el joven cazador que vive en un humilde barrio del Puerto de Reconquista.
Al proseguir con su versión, el muchacho remarcó que durante los tres años que estuvo preso fue "un muerto en vida, porque estar preso fue la muerte" y que la pasó muy mal al principio "por las presiones de la policía". La declaración del imputado fue breve y al momento de responder preguntas, se abstuvo por consejo de sus abogados.
El testimonio de Cano era esperado, aunque la mayoría de los que siguen el juicio descontaban que se quedaría callado cuando comenzaran a formularle preguntas. Las audiencias se reanudarán mañana, pero los días que pueden llegar a despertar mayor espectativas son el martes, cuando declaren los familiares de las víctimas, y el miércoles, en el que desfilarán ante el tribunal quienes encontraron los cadáveres de Fransisco Meza, de su hijo Rafael y de Matías Bustamante.
Serán jornadas importantes para la defensa de Cano, ya que el miércoles por ejemplo deberá contar lo que vio al llegar a la escena del triple crimen, entre otros, Livio Funari, responsable en aquel entonces de la delegación Reconquista de Prefectura Naval, la primera fuerza de seguridad que hizo la cuestionada instrucción de la causa. También dirán lo suyo los ocho pescadores que estuvieron en el lugar a poco de cometerse el hecho.
La defensa de Cano apuntará sus cañones en esa jornada para hacer caer las pruebas que hay en contra del muchacho. El objetivo será poner en evidencia las irregularidades y contradicciones cometidas en los primeros días de la investigación. Justamente en ese período surgieron las pruebas que implicaron a Cano en el asunto y que lo mandaron a la cárcel. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Carlos Cano se declaró inocente de la matanza y no contestó preguntas. | | |