 | miércoles, 04 de agosto de 2004 | Perros, ciegos, cirujas... Con relación a la polémica acerca de los dueños de mascotas y las heces de sus animales y la sugerencia que formula la lectora señora de Artacho, me asaltan las siguientes dudas en cuanto a su practicidad. ¿Cómo tienen que hacer los ciegos respecto a las heces de sus perros lazarillos? ¿Y los policías asignados a perros adiestrados? La ley o consejo del uso de la palita y bolsita debe aplicarse sobre todo a los cirujas y sus caballos, atento que la bosta de los equinos tiene mucho más volumen y masa que la de los canes. Claro que en esos casos tendrían que emplear palas y bolsas de consorcios. Y en resguardo de la salud, de la estética y del medio ambiente, generalizando para que la ley sea pareja y justa, ¿no convendría suprimir otros agentes contaminantes más peligrosos que las heces caninas por provocar cáncer o hipoacusia, etcétera? Por ejemplo, sería bueno exigir a los fumadores a que traguen el humo en vez de arrojarlo al exterior en desmedro de los fumadores pasivos, y a los automovilistas, colectiveros y camioneros a que tapen las salidas de los caños de escape de sus vehículos o a la gente en general a que circule por las calles con barbijos para no contagiar con sus males a sus semejantes. Parece que las cosas y problemas son complejos y por ende no hay soluciones mágicas o sencillas de validez universal.
DNI 6.033.754
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