 | domingo, 01 de agosto de 2004 | Guardias habían cerrado puertas para que la gente no se fuera sin pagar Testigos del siniestro en el hipermercado de Asunción aseguraron que los encargados del local cerraron las puertas para que la gente no se fuera sin pagar en medio del siniestro, lo que habría agravado la tragedia.
Una testigo, Rosa Resquín, dijo a la prensa que los responsables del establecimiento cerraron las puertas y los guardias privados impidieron que los clientes ganaran la calle, hecho que precipitó la tragedia.
"Recién cuando vinieron los policías y bomberos dejaron abrir las puertas pero ya era tarde", afirmó.
Un fiscal del Crimen ordenó la captura del dueño del centro comercial, Juan Pío Paiva, quien se presentó ante una comisaría a darse por detenido. Paiva negó categóricamente que hubiera ordenado cerrar las puertas en declaraciones en rueda de prensa.
(AFP)
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