 | sábado, 24 de julio de 2004 | Escándalo. Encontronazo de Aníbal Fernández con Gustavo Beliz por el papelon El gobierno admitió que Kirchner se equivocó con el tema de los casetes "A lo mejor hubo una mala expresión", se resignó el ministro del Interior. El titular de la Amia comprometió al presidente El gobierno de Néstor Kirchner salió a admitir ayer que pudo haber habido un "error" por parte del jefe del Estado recién cuando el líder de la Amia, Abraham Kaul, ratificó ante la Justicia que se habló de la aparición de 45 casetes perdidos del caso por la voladura de la mutual judía y horas después de que un ministro calificara de "papelón" el episodio. El reconocimiento oficial se dio el mismo día en que el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, realizó gravísimas denuncias contra sectores de la Policía, la Side y el Poder Judicial y casi en paralelo con las versiones que hablan de su inminente renuncia al cargo (ver página 9).
"Todos se pueden equivocar", admitió finalmente el ministro del Interior, Aníbal Fernández, luego de varios días de polémica en los que el gobierno insistió en que Kirchner sólo habló de recibos sobre la ruta de los casetes y no sobre la aparición de las cintas.
Incluso el titular de la cartera política se quejó del gran revuelo que se había armado por este tema, subrayó la voluntad política del gobierno de colaborar con la causa y remarcó que si Kirchner hubiera buscado una "bajeza especulativa" sobre esta cuestión hubiera hecho el anuncio el día del décimo aniversario del atentado, el pasado domingo.
En ese tono, Fernández esquivó en todo momento las preguntas que apuntaban a determinar si el jefe de Estado (quien se encuentra en Venezuela) había sido víctima de una "operación".
De paso, el ministro dijo que el gobierno "no califica" como un "papelón" el tema de los casetes -como calificó al hecho su par de Justicia-, con lo cual virtualmente descalificó lo dicho por su colega, inmerso en una crisis política (ver página 9).
"Malentendido" La admisión del "malentendido" -como lo consideró Fernández- surgió recién ayer, pese a que la reunión en la que Kirchner se entrevistó con los dirigentes de la Amia y del Comité Judío Americano tuvo lugar el lunes pasado en la Casa de Gobierno.
Allí, Kaul, como vocero de la reunión, reveló que el presidente les había anunciado la aparición de escuchas clave en el caso Amia que se creían perdidas desde 1994.
Recién 21 horas después, en un acto en Vicente López, Kirchner aclaró que había sido malinterpretado por Kaul y que en realidad de lo que hablaba era de unos recibos sobre quién se había llevado aquellas cintas, un dato que ya constaba en la causa.
"No hay ninguna confusión. Está absolutamente claro lo que le dije al señor (presidente de la Amia, Abraham) Kaul. No puede haber una mala interpretación, (le dije) que se había presentado en la causa, lo que está presentado: los recibos de quienes se llevaron los casetes", había manifestado Kirchner.
En el marco de ese escándalo, Kaul se llamó a silencio, pero el juez federal Claudio Bonadío, a cargo de la causa por irregularidades en la instrucción, citó al titular de la Amia para saber qué había escuchado. Acompañado por el abogado de la institución, Juan José Avila, Kaul reapareció en los Tribunales Federales para ratificar su versión, pero aclaró que Kirchner había dicho esto "como al pasar", en el "contexto de otra cantidad de cosas".
Bonadío, por su parte, escuchó además a un directivo de la Daia que no estuvo presente en el encuentro y a un periodista que el domingo había publicado el rumor sobre la aparición de las cintas.
Es por eso que el juez quiere avanzar en la pesquisa sobre si los casetes existen o no, más allá de las desmentidas oficiales.
El jueves, en medio de la conflictiva salida del jefe de la Policía Federal, el ministro de Justicia habló del "papelón" de los casetes.
Recién ayer por la mañana, en la Casa de Gobierno y en distintos medios periodísticos, el ministro del Interior reconoció que el presidente tuvo una "mala expresión" cuando habló de la aparición de esas cintas.
"A lo mejor hubo una mala expresión, todos se pueden equivocar. Puede haber un error en la expresión, no puede haber otra cosa. Si hubiese tenido otra vocación (Kirchner), hubiese convocado a los medios para mostrar un hallazgo de semejante envergadura", sostuvo Fernández.
El gran comunicador Según dijo, "el presidente es un excelente comunicador y si hubiese tenido vocación de utilizar esto para producir una explosión hacia afuera lo hubiera hecho; hubiera convocado a todos los medios, nacionales e internacionales y no lo hizo".
Cuando le preguntaron por los dichos de Beliz, el funcionario aclaró: "Al gobierno no le molesta ni le deja de molestar, (pero) no lo califica de esa manera". Sin embargo, los rumores sobrevolaban la Casa Rosada. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Kaul reafirmó su versión en Tribunales. | | |