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 sábado, 24 de julio de 2004

Rehusó declarar el acusado de matar al remisero
Jorge Valdez se entregó el jueves en Jefatura porque ya lo buscaban. Le imputan el homicidio de Silvio Barros

El joven de 18 que el jueves a la noche se entregó por el asesinato del remisero Silvio Leonel Barros ayer hizo silencio ante el juez que lo imputa por el homicidio. Jorge Sebastián Valdez se abstuvo de declarar ante el juez de Instrucción Eduardo Suárez Romero quien luego del trámite ordenó que permaneciera detenido.

Valdez, que acumula un prontuario holgado de antecedentes delictivos como menor, acaba de estrenar sus 18 años con esta acusación de homicidio. Por susurros de informantes barriales, la policía ya lo apuntaba como el responsable del crimen del remisero Barros, ocurrido la madrugada del lunes en Biedma al 5200. Por esa razón no se había movido de la precaria vivienda de su familia, en una villa de la calle Ovidio Lagos. La convicción de estar siendo buscado hizo que su madre contactara a un abogado para representarlo.

Este abogado, José Luis Abichain Zuain, señaló ayer que los elementos de la acusación no aparecen como muy contundentes para incriminar al chico. En principio el arma utilizada en el asesinato no apareció. ¿Por qué llegó a la policía la acusación del joven por este homicidio? "Porque es muy conocido por tener varios antecedentes delictivos en la zona y seguramente alguien debe haber mencionado su nombre", aventuró Abichain.

Silvio Barros fue asesinado a bordo de su VW 1500 cuando iba a buscar a su esposa e hija a la casa de su cuñada. Estacionó su auto frente al pasillo de Biedma 5027 y toco un bocinazo para que salieran sus familiares. Allí comenzó la secuencia trágica: los vecinos dicen haber advertido un chirrido de cubiertas y un disparo de arma de fuego. Ese tiro quebró la ventanilla y le ingresó por el lado izquierdo del tórax al chofer. El auto siguió lentamente hasta caer en una zanja llevando a Barros mortalmente herido.

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