Año CXXXVII Nº 48455
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
Opinión
El Mundo
Escenario
La Región
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Autos
Salud


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 18/07
Mujer 18/07
Economía 18/07
Señales 18/07
Educación 17/07
Campo 17/07


contacto

servicios

Institucional

 miércoles, 21 de julio de 2004

EN EL CAMINO
Un criollo con acento francés
El modelo que se produce en Argentina mantiene la calidad de sus hermanos europeos pero con un precio que le permite competir con sus rivales del Mercosur

Jorge Kaplán / La Capital

Peugeot dio este año un enorme paso en marcar su presencia en la región con el inicio de la producción en Argentina del 307, un modelo que fue lanzado en el país a fines de 2001 en su versión importada. Ahora, Autos realizó una prueba de manejo de una unidad Made in Argentina en versión XS con motor naftero 1.6 que reveló que nada tiene que envidiarle a sus hermanos del exterior.

El primer efecto de que el 307 sea de producción nacional es una sensible rebaja en el precio que lo pone en condiciones de competir en ese aspecto con modelos como el Ford Focus (argentino) o el Volkswagen Golf (brasileño). El segundo es la integración de piezas locales que llega actualmente al 43% y se irá ampliando paulatinamente, pero que no va en detrimento de la calidad de terminación y funcional.

Del diseño exterior es poco lo que se pueda agregar, es definido por Peugeot como una "berlina evolucionaria" y cumple todos los requisitos de un auto mediano de cinco puertas, en este caso moderno y que augura -como ocurre con la mayoría de los modelos de Peugeot- mantenerse vigente por mucho tiempo.

En el interior el tablero posee una plancha grande con un portaobjetos en la parte superior, el instrumental incluye tacómetro, indicadores de temperatura de agua y nivel de combustible y velocímetro, todo con agujas, y a esto e suma un odómetro digital y un cuadro con una variedad de luces testigo. Todo muy elegante.

El auto posee regulación de la altura de faros, el volante es regulable en altura y profundidad, posee doble airbag, antinieblas delanteros y traseros y computadora de abordo que informa consumos, autonomía y promedios del recorrido.

En el panel central se ubica la baliza, el cierre centralizado, bocas de aire y el equipo de música con CD (con control satelital al volante). Los controles del aire acondicionado manual se podrían mejorar y verdaderamente desentonan con la personalidad y el cuidado visto en el resto del auto. En ese sector posee dos gavetas abiertas ideales para monedas o un celular.

En el túnel central se ubican dos posavasos, un monedero y otro portaobjetos profundo. Si se considera las enormes dimensiones de la guantera (refrigerada e iluminada), y los portabotellas de las puertas, no habrá objeto que quede suelto en ningún viaje. Y como si fuera poco, trae un cajoncito debajo del asiento del acompañante y un portaanteojos en el techo.

Los espejos poseen regulación eléctrica y los alzacristales delanteros son eléctricos con one touch. Absolutamente todos los controles están bien a mano y su uso es muy sencillo.

La butaca del conductor posee regulación en altura y las dos delanteras tienen apoyabrazos rebatibles. La posición de manejo es óptima, siempre teniendo en cuenta que se trata de un auto de perfil alto en el cual se busca una posición más vertical del cuerpo.

El espacio atrás es suficiente para que se viaje con las piernas cómodas, pero sentado en posición más bien vertical, y hay tres cinturones de seguridad de tres puntos con sendos apoyacabezas como para que tres pasajeros adultos viajen seguros.

El baúl es normal para su segmento, ampliable por los respaldos rebatibles en 1/3-2/3, posee una red de sujeción de cargas, ganchos y una toma de 12 voltios. Como puntos cuestionables se pueden mencionar la rueda de auxilio en el interior del baúl y la tapa del tanque de combustible que se abre con la llave de contacto.

En el exterior, ninguna insignia indica la versión o la motorización, aunque se notan los distintos detalles de equipamiento. En el caso de la versión XS (la más completa con motor 1.6) se notan las llantas de chapa bien disimuladas detrás de tazas plásticas de muy logrado diseño, y las molduras plásticas del color carrocería.

El motor del 307 probado es un naftero 1.6 de 16 válvulas que entrega 110 caballos de potencia. Con este impulsor, alcanza una velocidad máxima de 188 km/h aunque ese valor puede fluctuar en más (los 190 declarados por Peugeot) o en menos según el viento, al cual la carrocería del 307 es bastante sensible por su altura.

El comportamiento dinámico es muy bueno, se nota estable y firme incluso a alta velocidad, y el andar es confortable. Por el lado del consumo es acotado (6 litros cada 100 km) a 100 km/h o en ciudad, aunque a fondo, como es lógico se dispara. La aceleración es aceptable para el impulsor 1.6 y es notable la capacidad de frenado y el eficiente funcionamiento del ABS.

La versión XS 1.6 tiene un precio de 44.900 pesos, en una gama que arranca en el XR 1.6 de 42.500 y termina en el XS Premium 2.0 con caja automática secuencial Tiptronic a 60.600. El 307 ahora es argentino, pero con el típico gusto francés.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador


Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
El modelo iguala en calidad a su hermano francés pero con precio que saca ventajas por estar producido en el Mercosur.

Notas Relacionadas
Ficha técnica


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados