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 miércoles, 14 de julio de 2004

Tratamiento
Sin miedo al dentista
Crean un método de atención odontológica que aleja temores. Profesionales proponen técnicas anestésicas indoloras y mejorar la comunicación

Belén Travesaro / La Capital

Muchos sienten temor de sólo pensar en concurrir al dentista y demoran la consulta. En algunos casos el miedo se trata del recuerdo de una mala experiencia, otros tienen que ver con temores transmitidos por su entorno. Interesadas en modificar esta situación, la doctora en odontología Norma Najenson y la psicóloga Patricia D' Angelo crearon un método cuyo principal objetivo es contribuir a mejorar la salud bucal. El sistema, pensado para los niños pero válido para cualquier edad, incluye la utilización de técnicas anestésicas locales indoloras y un modelo de atención basado en un método preciso para la comunicación entre el paciente y el profesional. La iniciativa fue materializada recientemente en un libro para que puedan acceder todos los profesionales interesados, el cual contó con la colaboración del doctor en odontología Conrado Luis Valvo.

"Me interesó idear estas técnicas porque considero que eliminar el dolor en la atención del niño es primordial. Si el pequeño no pierde el temor al dentista, nunca va a cuidar su boca. Una vez que comprueba que la anestesia no duele, se deja tratar tranquilamente y así se solucionan sus afecciones. Y no sólo eso, le pide a su madre concurrir al dentista cuando tiene algún problema y previene las caries cepillándose bien los dientes e incorporando los métodos de prevención que el dentista aconseja (flúor, control de dulces, etcétera)", dijo Najenson, quien es especialista en odontopediatría y ortodoncia.


Técnicas indoloras
Las técnicas anestésicas locales indoloras utilizan el mismo medicamento que las tradicionales, sólo se diferencian por el modo de aplicación. Najenson encontró la manera de eliminar el dolor de la punción a la vez que halló nuevos procedimientos de abordaje a los distintos nervios que transmiten la sensibilidad, entre otras novedades. Si bien estas técnicas requieren de mayor tiempo que las convencionales, al suprimir el dolor el tratamiento se realiza con mayor eficiencia.

Según aclaró la odontóloga a este diario, tanto en nuestro medio como en otros lugares del mundo es frecuente el uso de anestesia general en niños que no permiten el acceso del dentista a su boca. Algunos estudios revelan que los pacientes atendidos con anestesia general tienden a abandonar los tratamientos y a sufrir reiteradas emergencias.

"El método integral para la atención odontológica de los niños demuestra que la anestesia general resulta indicada excepcionalmente; en nuestra opinión, en odontología debe estar reservada exclusivamente para casos muy especiales, como en aquellos niños con discapacidades severas", señaló Najenson.


Vínculos positivos
Para que el tratamiento sea efectivo, la especialista propone en su libro la utilización del enfoque sistémico en la consulta odontológica. Para este trabajo convocó a la psicóloga Patricia D' Angelo. La propuesta es totalmente novedosa en el campo de la odontología, aunque sí es conocido su uso en la terapia familiar.

D'Angelo elaboró su estrategia de trabajo analizando los aspectos psicológicos útiles para mejorar la atención. Entre otros, que el odontólogo genere un ambiente donde cada uno -el profesional, el niño y su familia- ocupe el lugar adecuado y se comprometa con la situación. "No es necesario esconder los instrumentos odontológicos, ni retacear la información", opina la psicóloga.

"El espacio que ocupa el pequeño tiene que ser de protección y el de alguien que no decide. La responsabilidad es sólo y exclusivamente de los adultos; el niño que por temor no se dejó atender no es responsable por su boca enferma. El niño debe ser estimulado a sentirse bien, a convertirse en dueño de su salud y a participar en todo lo que pueda", explica D'Angelo, quien añadió que es importante evitar conflictos en los vínculos, porque si uno de ellos se altera afectará el tratamiento en general.


Sin distracciones
Otro de los consejos de D' Angelo refiere a que cuando existen vínculos de respeto entre el niño, sus familiares y el dentista, no hace falta que en el consultorio haya juguetes, televisión, computadoras, etcétera, para distraer al paciente.

"Cuando se ofrece al niño un buen clima de atención indolora y efectiva -acotó D' Angelo- el paciente concurre de buen grado, espera sin problemas y en tranquilidad, se deja hacer trabajos largos y aprecia la buena salud de su boca. Muchas veces el profesional se confunde pensando que si ofrece distracciones el niño se dejará atender, sin embargo, si no se siente bien tratado y no le infundimos seguridad es probable que el pequeño sienta miedo. En cambio, si el dentista implementa nuestro método integral puede realizar el tratamiento completo, ya sea en el consultorio más sofisticado o en la salita más sencilla", opinó la psicóloga.

Las autoras acuerdan con el método de la doctora María Inés Egozcue, que consiste en mostrar al niño los elementos que se usarán durante la consulta. Desde el enfoque sistémico se enseña al profesional a graduar la información de manera que sea útil y comprensible, considerando la edad del paciente. El objetivo es informar para que el paciente conozca y comprenda todo lo que se está haciendo, lo cual estimula el desarrollo de su inteligencia y su integración del esquema corporal.

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Una dentista y una psicóloga consideran que no es necesario esconder los instrumentos ni retacear la información.

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