 | miércoles, 14 de abril de 2004 | Barrio Azcuenaga Una mujer presa por obligar a su hija de 12 años a prostituirse La denunció un cliente que quiso mantener sexo pago y le ofrecieron una nena.En la casa también hallaron a otra menor, de 16 años. Hay otros dos detenidos Una mujer y su pareja están presos bajo la acusación de obligar a prostituirse a dos menores de 12 y 16 años en una casa de barrio Azcuénaga. La nena de 12 años es hija de la mujer detenida y ahora imputada de corrupción de menores. La situación de las dos chicas quedó al descubierto cuando un cliente, que llegó a la vivienda para mantener una relación sexual después de concertar una cita por teléfono, se encontró con las jovencitas. Soprendido porque se trataba de nenas, decidió entonces rechazar "el servicio" y presentar una denuncia penal en la Justicia.
En el allanamiento del sauna, la policía y funcionarios judiciales detectaron a dos muchachas más de origen paraguayo que también ejercían la prostitución en el lugar, aunque en este caso se trataría de mayores de 18 años. Así y todo se le dio intervención a la Dirección de Migraciones para establecer si jóvenes extranjeras tenían sus papeles en regla.
Por tratarse de víctimas menores de edad y por el parentesco que une a una de ellas con dos de las acusadas -ya que su abuela también vivía en la casa y está detenida- las fuentes consultadas resolvieron no dar ninguna identidad. El operativo se concretó el Viernes Santo. Fue un procedimiento ordenado por la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara y la fiscal Elida Rivoira luego una tarea de investigación que demandó varias semanas, según indicaron fuentes del caso.
Los detalles de la pesquisa no trascendieron porque toda la tarea estuvo centralizada en los Tribunales. Lo que sí está confirmado es que todo comenzó cuando un hombre llamó al teléfono publicado en una página de este diario donde se ofrecen servicios sexuales. Esta persona al parecer concurrió a una vivienda de dos plantas ubicadas en la calle Zeballos pero al llegar se encontró con que las mujeres que debían atenderlo no eran, evidentemente, mayores de edad.
Entonces rechazó ese servicio y de allí se fue hasta los Tribunales para presentar una denuncia penal. De inmediato, la jueza Pérez Vara y la fiscal Rivoira comenzaron a trabajar en el asunto y al tiempo obtuvieron las pruebas necesarias como para establecer que en ese vivienda efectivamente había menores ejerciendo la prostitución. Así convocaron rápidamente a policías de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II para que brindaran apoyo en el operativo.
El allanamiento se concretó con la presencia del secretario del juzgado de Instrucción número 5, Oscar Trueno, y la propia fiscal. Junto con los agentes de Investigaciones descubrieron la irregular situación con las dos menores. Los investigadores confirmaron además que la más chica, de sólo 12 años, es hija de la mujer que regenteaba la casa de citas. "Es una vivienda de cuatro dormitorios, uno en planta baja y tres en el piso superior. Allí encontramos un cuaderno de tarifas y otro donde quedaban asentadas las recaudaciones de cada una de las chicas. Además habían dos líneas telefónicas con las que concertaban las citas", comentó un funcionario policial.
Los funcionarios judiciales les tomaron testimonio a las dos menores y, según confiaron fuentes del caso, tuvieron la confirmación de la forzada situación que padecían. Una vecina de la vivienda allanada le dijo a Canal 5 que las chicas eran conocidas y que jamás tuvo atisbo alguno de sospecha de lo que ocurría puertas adentro. Sostuvo además que la nena más chica iba a la escuela.
La policía consignó que en el momento del allanamiento la madama de la casa estaba allí junto a su madre y también junto a su pareja, un hombre de nacionalidad argentina. "Al parecer toda la familia estaba en el negocio de la prostitución, pero lo más grave es que las hacían trabajar a las dos menores, entre ellas la hija de la mujer", comentó un allegado a la causa. enviar nota por e-mail | | Fotos | | La situación de las dos chicas quedó al descubierto cuando un cliente se encontró con las jovencitas. | | |