 | miércoles, 11 de febrero de 2004 | Ernesto Jodos grabó su nuevo disco en Rosario El teatro del Parque de España sirvió de estudio El teatro Príncipe de Asturias del Centro Cultural Parque de España se convirtió ayer, por algunas horas, en el estudio de grabación en el que el notable pianista de jazz Ernesto Jodos registró los últimos temas del que será su primer disco como solista y cuarto de su carrera.
La placa, ya registrada en parte en vivo cuando Jodos se presentó en el mismo espacio en noviembre del año pasado, aún no tiene nombre, pero será editada proximamente por el sello local Blue Art.
"Yo ingresé a la música por el lado del rock, después seguí por la clásica y finalmente estoy aquí. No puedo decir que tuve un referente, sino que escuché a muchos y de golpe. Eso fue lo que encaminó mi carrera", destacó el pianista, quien mostró parte de su virtuosismo en el teclado minutos antes de la grabación propiamente dicha, efectuando algunos ejercicios musicales "para desentumecerse" que bien merecerían haber quedado registrados.
"El disco contiene obras propias y voy a grabar algunas algunas cosas de otros autores y algunas improvisaciones", afirmó el artista, que no cree en la existencia de un límite inamovible que separe a los autores de jazz tradicional y el moderno aunque, aseveró, "hay una mayoría de artistas que consideran a Charlie Parker como esa bisagra".
"Si no me queda otra que encuadrarme, mi música se ubica en lo que se llama el jazz moderno", aseguró Jodos y, tras manifestar su respeto y gusto por Thelonius Monk y Bill Evans, Jodos consideró con buen humor que el calificativo "clásicos" tampoco tiene límites precisos. "Por momentos me parece que lo que determina si un músico de jazz es o no un clásico -dijo- está marcado por su inclusión o no en los programas de estudio de alguna academia".
Sobrio y reflexivo, Jodos optó por descalzarse en el escenario y al momento de elegir donde sentarse frente al piano dio toda la impresión de seleccionar la silla de diseño más bello y no la más cómoda. Contra lo que puede imaginar el común de la gente, sólo una pequeña consola de sonido y dos micrófonos constituyeron todo el despliegue de una grabación que se extendió hasta las 14, controlada por los hermanos Mariano y Luis Suárez, músicos de El Umbral que oficiaron de técnicos de sonido. enviar nota por e-mail | | Fotos | | El pianista de jazz reconoció que ingresó al mundo de la música a través del jazz. | | |