 | sábado, 07 de febrero de 2004 | Insumos El glifosato chino se salvó del antidumping El gobierno nacional resolvió esta semana no aplicar medidas antidumping en la importación de glifosato de China, luego de dar por culminada la investigación realizada a partir de denuncias presentadas por empresas productoras.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial, termina así con las versiones que indicaban que las autoridades estudiaban imponer aranceles adicionales a la importación de este insumo considerado estratégico para la producción agrícola argentina, en especial para la soja.
La investigación surgió como consecuencia de una denuncia formulada por las empresas que producen el herbicida en el país, Monsanto y Atanor, quienes sostuvieron que los exportadores chinos incurrían en práctica de dumping al vender el producto en el mercado internacional a valores inferiores a su costo de producción.
En el marco de la tirantez que enfrentó a productores e importadores con las fábricas que producen en el país, Monsanto anunció un par de semanas atrás la discontinuidad de la producción de semillas de soja en el mercado local, aunque ratificó su decisión de mantener sus actividades en la Argentina.
Al fundamentar la decisión, las autoridades nacionales señalaron que del cotejo del precio del glifosato de China con otro similar, como el de la India, surge "una determinación negativa del dumping" denunciado por las empresas productoras.
La medida, dispuesta por el Ministerio del Interior a través de la resolución 28, tiende a preservar el nivel de competitividad de los productores rurales, debido a que el "mercado internacional de productos agrícolas en general, y de soja en particular, resulta afectado por los elevados subsidios otorgados principalmente por los Estados Unidos y la Unión Europea", argumentó el gobierno.
También se privilegió "mantener e incrementar el nivel de empleo de un amplio sector de la economía" y "evitar consecuencias en las economías regionales", atendiendo así a los reclamos de los productores rurales que se opusieron a la implementación de medidas antidumping.
Una de las entidades que más se opuso al reclamo de las empresas productoras, la Confederación Interacooperativa Agropecuaria (Coninagro), había advertido que la aceptación de los reclamos impuestos por Monsanto y Atanor contra la importación del glifosato consagraría el "monopolio" de ambas firmas en el mercado argentino. enviar nota por e-mail | | |