 | jueves, 18 de septiembre de 2003 | La bala mortal Treinta y ocho años después, el asesinato del presidente John Kennedy sigue siendo un crimen demasiado fascinante para estar cerrado a la especulación y a teorías conspirativas de todo tipo. La posibilidad de que Lee Harvey Oswald no fuera el único participante en el magnicidio nunca fue descartada totalmente. Un nuevo estudio científico de la Sociedad Forense Británica asegura en su revista Ciencia y Justicia que un segundo individuo, apostado detrás de un montículo de arbustos, fue el autor real del cuarto disparo que varios testigos creyeron oír. Según el autor de la investigación, D.B Thomas, existen más de un 96% de posibilidades de que alguien disparase desde esa posición, situada a la derecha del paso de la comitiva presidencial del difunto presidente norteamericano. Lew Harvey Oswald, el único inculpado, realizó tres tiros desde una ventana, en la biblioteca de la escuela de Texas de Dallas, cuando Kennedy pasaba por la céntrica plaza Dealey. Oswald fue asesinado a su vez dos días después de cometer el atentado, por un individuo llamado Jack Ruby, quien le disparó a bocajarro cuando acudía a los tribunales. Este segundo asesinato estuvo también revestido de misterio. Ruby siempre aseguró que actuó por su cuenta, aunque siempre persistieron las dudas sobre ello. enviar nota por e-mail | | |