 | miércoles, 27 de agosto de 2003 | Extraña promoción del turismo Acabo de leer las declaraciones del nuevo secretario de Turismo sobre el turismo sostenible. Resido en Cataluña y estoy a punto de viajar a Argentina por motivos familiares y turísticos. Quiero que mi marido y mi hijo, catalanes ambos, conozcan las bellezas de mi tierra. Ellos pagarán una tarifa y yo otra, la de ellos más cara por el hecho de ser extranjeros. Ya son muchas las industrias con chimeneas que han bajado la persiana en mi país. Estas políticas de discriminación al turista no conducen a otra cosa que a matar a la "industria sin chimeneas" que es el turismo, cuyos efectos multiplicadores se extienden como una onda expansiva: hoteles, comercios, restaurantes, museos, transportes, traductores, guías, espectáculos. Siento que mi país se sigue encerrado en el círculo vicioso de "más vale pájaro en mano". Desplumar al turista en una visita es más importante que fomentar la repetición del viaje y en el futuro ya veremos cómo nos salvamos. Nos seguimos creyendo "vivos", más avispados que nadie. Como padres, queremos que nuestro hijo se enriquezca de las dos culturas, europea y latinoamericana. He hecho mucho turismo por Cataluña y nunca he pagado una tarifa diferente por ser argentina. ¿Cómo le explico a mi hijo que el país de su madre se aprovecha de él por tener otro pasaporte?
Verónica Palmi enviar nota por e-mail | | |