 | sábado, 23 de agosto de 2003 | Había cómplices entre los guardias de la ONU en Bagdad Vieira de Mello pidió cuando agonizaba que la organización no deje Irak Bagdad/Washington. - El atentado del martes contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad fue perpetrado con ayuda de guardias de seguridad iraquíes en el edificio atacado. Según el The New York Times, investigadores estadounidenses del FBI estudian la posibilidad de que los guardias proporcionasen informaciones a quienes planearon el ataque.
Los miembros de la seguridad de la ONU en Bagdad realizaban ese mismo trabajo durante el régimen del derrocado Saddam Hussein, cuando informaban de cualquier movimiento del personal de Naciones Unidas a los servicios secretos del antiguo régimen. Pese a ello, la ONU decidió mantener al personal de seguridad, que actualmente está siendo interrogado.
"Había por supuesto cómplices iraquíes en el interior (del edificio atacado) que dieron informaciones a los autores del atentado", afirmó una fuente de la ONU que pidió el anonimato. Según la misma fuente, el atentado con camión bomba iba dirigido contra el representante del secretario general de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello, quien murió en el ataque. "Era un atentado dirigido (contra Vieira de Mello). Fue un atentado bien preparado, el objetivo era Vieira de Mello, es evidente. Los atacantes sabían dónde estaba la oficina del representante y que en ese momento estaría en su interior, y colocaron la mayor cantidad posible de explosivos. El vehículo estaba situado de tal manera que la parte del edificio en la que estaba su oficina se desmoronó", detalló la fuente.
Sergio Vieira de Mello será sepultado el lunes en Francia. Ayer, los restos del funcionario partieron por vía aérea hacia Brasil, donde recibirán funerales de Estado para luego viajar a Francia. En una ceremonia efectuada en el aeropuerto de Bagdad, el cuerpo del diplomático, quien tenía 55 años, fue colocado en un avión para comenzar el viaje a Brasil, su tierra natal.
Un colega de Vieira de Mello reveló que uno de sus deseos -reiterado incluso después del atentado, cuando aún estaba con vida entre los escombros del destruido edificio- fue que las Naciones Unidas continuaran operando en Irak. "Incluso bajo el dolor más agudo, atrapado bajo los escombros de su oficina, dijo al sargento de primera Von Zehle Jr, de las tropas de la coalición que trataban de rescatarlo: «No les dejen que pongan fin a la misión»" de la ONU en Irak, dijo Benon Sevan a quienes asistieron a la despedida del féretro.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, designó al portugués Ramiro Lopes da Silva enviado especial interino de la ONU para Irak. Lopes da Silva, que era el coordinador humanitario de las Naciones Unidas en Irak sucede a Vieira de Mello. Lopes da Silva, de 54 años, resultó herido en el atentado que mató a Vieira, pero sus lesiones no fueron graves. El diplomático portugués ha trabajado con las Naciones Unidas desde 1985, especializándose en labores humanitarias.
Mientras tanto, dos soldados estadounidenses murieron en nuevos ataques de militantes iraquíes, informó el Comando Central. Desde Beirut, un grupo desconocido, "Al-Madina Al-Munawara", afirmó que capturó a dos soldados norteamericanos en Irak, informó la televisión libanesa LBCI, difundiendo las fotografías de las tarjetas de identificación militar de los dos soldados. Posteriormente, el Pentágono negó de plano el hecho y dijo que ambos soldados, un hombre y una mujer se hallaban bien y que nunca fueron capturados. enviar nota por e-mail | | Fotos |  | El féretro de Vieira es embarcado en Bagdad. | | |