 | sábado, 23 de agosto de 2003 | "El otro planeta" Quiero con esta carta contestar la del señor Daniel Marocco "Vivir en el Primer Mundo", publicada el 30 de julio pasado en La Capital. Soy rosarino, amo a mi ciudad a tal punto que después de 38 años de vivir en el exterior he regresado a vivir en esta querida ciudad. El cariño por Rosario no me ciega y veo con tristeza lo mucho que se ha deteriorado a través de los años. La pobreza y el delito han crecido enormemente a tal punto que ya estamos acostumbrados a vivir mal. Pude por mi trabajo viajar no sólo por los Estados Unidos sino también por Asia y Europa, y créanme que ese Primer Mundo que el señor Marocco menciona en realidad existe y allí uno no ve las villas de cartón y lata que se ven aquí, ni ve a familias enteras comiendo basura. La pobreza y la delincuencia existen también en el Primer Mundo pero no a los horrorosos niveles como se ve en Argentina. Debemos ver la realidad nuestra sin tratar de menoscabar al resto del mundo y no decir que viven tan mal como nosotros para justificar nuestro pobre nivel de vida; en cambio deberíamos imitarlos. En el Primer Mundo no hay juventud nativa educada y desperdiciada que se va del país para poder sobrevivir, los gobiernos de países desarrollados se ocupan de no perder los cerebros que ellos educan. Siempre me sentí cómodo de vivir "afuera" y siempre fui tratado con respeto y dignidad, viví bien y me dejaron vivir en paz y tranquilidad. Esto a mí no me lo contaron, ni lo vi en fotos o postales, eso yo lo vi y lo viví personalmente. Quizás en vez de mandar cartas al diario el señor Marocco debería conocer, el otro planeta, como él lo llama y ver como se vive en otras tierras. ¿No le parece?
LE 6.048.008
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