Santa Fe. - El gobierno nacional y el de Santa Fe acordaron poner en marcha un plan de ayuda para la provincia con el objeto de paliar la grave situación que viven sus habitantes debido a las inundaciones. En ese sentido, la provincia recibió en concepto de subsidio directo la suma de 50 millones de dólares, correspondientes a un crédito del Banco Mundial, de cuyo pago se hará cargo el Estado nacional.
También se anunció que se acordó elevar a 300 pesos las jubilaciones de menor monto y duplicar las asignaciones familiares ordinarias, medidas que tendrán una duración de 90 días.
Tras reconocer que le hubiera gustado realizar emprendimientos en infraestructura para favorecer la producción de Santa Fe en lugar de tener que afrontar la solución de la catástrofe hídrica, Kirchner aseguró que "la Nación va a tratar de ponerse al día con las deudas que tiene con la provincia de Santa Fe".
También dijo que trabajará coordinadamente con el gobernador Carlos Reutemann, con quien compartió la conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, y que "así como venimos hoy, vendremos mañana y pasado si es necesario".
Kirchner llegó a la capital provincial con un subsidio de casi tres millones de pesos para la construcción de viviendas y anuncios para la reconstrucción de la ciudad. Reutemann dejó el reposo por la leptospirosis leve que sufrió como uno más de los muchos damnificados y pasó a ser anfitrión de más de un encuentro, aunque el principal fue con el jefe del Estado.
"No vengo a hablar de la coyuntura electoral, mi presencia es hacer anuncios para la ciudad y sus habitantes que fueron víctimas de la catástrofe", aclaró escuetamente Kirchner al llegar junto al grupo de colaboradores que integran el llamado Gabinete Social.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo que se iban a tratar anuncios para la reconstrucción, detallando que el presidente entregó un subsidio de 2.925.000 pesos para viviendas.
Duplican las asignaciones
Paralelamente, en el Boletín Oficial se publicó la condonación de deudas, la duplicación del monto de asignaciones familiares y la declaración de la emergencia ocupacional y el pago de subsidios a jubilados que estén afectados por la catástrofe.
Tras arribar al aeropuerto de Sauce Viejo, a las 11.40, Kirchner, Reutemann y sendos gabinetes se reunieron en la Casa Gris. Del encuentro participaron, además del jefe de Gabinete, los ministros Ginés González García, de Salud; Aníbal Fernández, de Interior; Carlos Tomada, de Trabajo; Daniel Filmus, de Educación, y Alicia Kirchner, de Desarrollo Social, la titular del Banco Nación, Felisa Miceli, y el vocero presidencial, Miguel Núñez.
El presidente calificó de gran catástrofe a la inundación sufrida por la capital de la provincia, y resaltó que "duele muchísimo lo que vivieron los santafesinos" y que "tenía mucha información de lo que había sucedido" tras sobrevolar las zonas afectadas.
Kirchner aclaró ayer que "no quiere decir que se vaya a intervenir" el Pami, en relación al proyecto de ley que el Ejecutivo envió al Congreso para solicitar la facultad de actuar en la obra social de los jubilados, pero dijo que "esperamos el apoyo (del cuerpo legislativo) para normalizar su situación".
"Si hay dirigentes que quieren seguir con las viejas prácticas, no se van a interponer en nuestro camino", sostuvo ayer el presidente Kirchner con respecto a la posición tomada para solucionar el problema de funcionamiento de la obra social de los jubilados.