San Antonio Spurs y Emanuel Ginóbili comenzarán a transitar esta noche los últimos peldaños que los podrían llevar al título de la Liga Norteamericana de Básquetbol (NBA) cuando reciban la visita de los New Jersey Nets, en el primer encuentro de la serie final, al mejor de siete. El partido se jugará en el SBC Center desde las 21.30 de Argentina y será televisado en vivo por ESPN y Canal 9. El formato será de dos partidos en San Antonio, tres en New Jersey y dos en San Antonio. Los Spurs fueron campeones de la Conferencia Oeste al vencer a los Dallas Mavericks por 4-2, mientras que los Nets resultaron los reyes del Este, tras barrer a Detroit Pistons por 4-0. En la fase regular hubo un triunfo para cada uno, pero desde que Jason Kidd está en los Nets (temporada 2001-02), tienen un récord positivo de 3-1. Manu será el segundo sudamericano en jugar la final, ya que en la temporada 1994-95 y 1995-96, el venezolano Carl Herrera integró el plantel de los Houston Rockets que fueron bicampeones. El bahiense y su equipo, el mejor registro de la fase regular (60 triunfos y 22 reveses), llegan a la definición luego de pasar por un susto ante los Mavericks, que sin su estrella, el alemán Dirk Nowitzki, estuvieron muy cerca de forzar un séptimo encuentro en el SBC Center. El ex jugador de Kinder Bologna ha redondeado unos play off de alto vuelo, ya que fue gravitante en varios encuentros, entre ellos el cuarto en el American Airlines Arena, donde anotó 21 puntos, su mejor marca personal de la temporada. Sus números son más que importantes, ya que en 16 partidos de play off promedió 27,4 minutos por juego, 9,9 puntos, 3,7 rebotes, 3 asistencias, 1,56 balón recuperado y 1,25 pelota perdida. Además, el técnico Greg Poppovich lo dejó en el rectángulo de juego en los minutos finales, donde más presión existe, y sus compañeros reconocieron el aporte que le dio al equipo. Un auténtico ganador que se adaptó rápidamente a la exigente NBA, que superó la adversidad de la lesión en su tobillo derecho y que con sacrificio, mucha humildad y talento, logró ser uno de los jugadores clave en el funcionamiento de los Spurs pese a que siempre vino desde el banco. Todavía no alcanzó su techo, pero seguramente en los play off contra los Nets puede aportar muchas cosas para que los Spurs logren el título. Sin dudas que es muy difícil en la primera temporada en la NBA lograr trascender y ser considerado un jugador fundamental, además de ser un precoz ídolo de los "fanáticos" de los Spurs, que exhiben la camiseta número 20 en las plateas del SBC Center. Manu y los Spurs están listo para comenzar las batallas con los Nets, que quedaron con la sangre en el ojo tras ser barridos, en 2002, por Los Angeles Lakers. Los jugadores ya superaron esa pesada carga que tenían sobre sus hombros al ser considerados psicológicamente blandos a la hora de la verdad. La épica victoria alcanzada ante los Mavericks en el sexto partido, remontando una desventaja de 15 puntos a 16 minutos del final, sirvió para que todos los especialistas lo consideraran como el gran favorito. En una encuesta de la NBA por internet, un 34 por ciento de los aficionados que votaron dieron ganador a los Spurs por 4-2, un 18 se inclinó porque lo harán por 4-1, un 10 por 4-0 y sólo un 5 por 4-3. Los Nets saben que van como punto, como dijo su estrella, el base Jason Kidd. "Los Spurs son los favoritos porque tienen mejor equipo. Nosotros vamos como punto, pero no queremos ser barridos como nos ocurrió con los Lakers", advirtió. En los Spurs todo se toma con cautela, porque ya pasaron por situaciones difíciles y lograron superarlas, aunque el entrenador Greg Poppovich reconoció que "no se deberán cometer los mismos errores que con los Mavericks, porque pueden ser fatales". Los Spurs van a tener la ventaja de localía, pero para no perderla deberán jugar con suma concentración y buscar otras variantes cuando Tim Duncam no pueda imponerse debajo de los tableros. Los perimetrales, entre ellos Ginóbili y Stephen Jackson, deben afinar más la puntería, ya que no todas las noches aparecerá un Steve Kerr salvador, como ocurrió en el sexto cotejo con Dallas que le dio el pasaporte a la final. Además, el base francés Tony Parker debe encargarse de ser el conductor, ya que enfrente tendrá al mejor en esa posición, Jason Kidd, quien cuenta con recursos como para dominarlo. Los Nets están en un gran momento ya que llevan diez victorias consecutivas en los play off, con dos barridas ante Boston Celtics y Detroit Pistons y con ganas de revertir esa pálida imagen que dejaron hace un año ante los Lakers, según recordó Kidd. En la medida que este base (promedió 21 puntos y 11 rebotes) imponga el ritmo y forme una dupla letal con Kenyon Martin, sus posibilidades de triunfo aumentarán considerablemente. Los tiradores Kerry Kittles y Lucious Harris pueden darle gol desde afuera, mientras que Rodney Rodgers, Aaron Williams y el veterano Dikembe Mutombo (está peleado con el entrenador) serán los recambios para los internos, y el novato Anthony Jonhson será utilizado para darle minutos de descanso a Kidd. En defensa, la clave pasará por frenar a Duncan (seguramente lo marcará Jason Collins), o a lo mejor Bryon Scott le da minutos a Mutombo, para que el MVP (Jugador más Valioso) de la fase regular revierta el balón y así ajustar las marcas a los externos, para que no puedan ensayar disparos desde lejos. Todo está preparado para asistir a una gran final en que uno de los dos se quedará con el premio mayor. Uno concretará el fin de la hegemonía que durante tres temporadas establecieron Los Angeles Lakers con Kobe Bryant y Shaquille O'Neal. (Télam)
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