Aníbal Fucaraccio / La Capital
Old Resian no logra levantar cabeza. El desestabilizador estado de la cancha que otorgó la plomiza tarde de ayer, la gran cantidad de jugadores base lesionados que tiene que acarriar entre sus filas y la empecinada levedad que evidenció en su juego lo llevaron a perder su tercer encuentro consecutivo. Esta vez cayó de local ante Estudiantes de Paraná por 26 a 7 y sigue sumido en la última posición en el torneo, sin puntos en su haber. Un panorama angustiante de un equipo que aún mantiene un margen considerable entre lo que pretende ser y su debilitada realidad. Los tricolores fueron superados claramente por la visita que mostró lo más destacado dentro de su pack de forwards. Estudiantes estuvo voraz en el scrum, lastimó con la repetición sucesiva de rucks y mauls, y contó con la dosis de criterio necesaria en su conducción para encarar un partido con el terreno y la pelota en condiciones muy particulares. Los entrerrianos fueron más sólidos, prácticos e inteligentes y por eso se llevaron el triunfo y el codiciado bonus. Por contrapartida, Old Resian fue un cúmulo de voluntades absolutamente generosas en cuanto a su despliegue físico pero muy desorganizadas a la hora de la ejecución de un planteo de juego. Con serios inconvenientes en la obtención, los locales contaron con pocas pelotas disponibles para crear movimientos interesantes. Además, durante los 80 minutos priorizaron los kicks posicionales por sobre la sucesión de pases para avanzar en el campo. Pero esos envíos casi nunca encontraron el touch ni el fondo de la cancha, entonces provocaron contraataques extremadamente peligrosos que muchas veces resultaron hirientes e incontrolables. Los delanteros de Old Resian se vieron sobrepasados e igual ofrecieron su corazón. Las aisladas amenazas de los tres cuartos se fueron desvaneciendo con el correr de los minutos y en el barro traicionero que fue su peor enemigo. Recién en el final llegó el único try del local, que poco pudo hacer para cambiar algo. Sólo para plantear la necesidad de una inminente e imperiosa reacción en el club de Fisherton.
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