El Vaticano aprobó ayer un milagro atribuido a la Madre Teresa de Calcuta, poniendo a un paso de la santidad a la monja que dedicó su vida a ayudar a los más pobres del mundo, dijeron fuentes de Vaticano. La medida significa que la monja, quien era conocida como la Santa de los Humildes, será seguramente beatificada, o declarada una bendecida de la Iglesia, el año próximo.
El milagro fue tema de una reunión a puertas cerradas en el Vaticano en la que médicos y especialistas disertaron ante cardenales, obispos y sacerdotes que integran el departamento encargado de declarar la santidad, conocido como la Congregación para las Causas de los Santos.
El milagro está relacionado con una india de 30 años, Mónica Besra, que se curó inexplicablemente de un tumor estomacal después de orarle a la monja. En las reunión los médicos dijeron a los miembros de la congregación que la curación no tiene explicación científica.
El mes pasado, el mismo departamento decidió que la Madre Teresa, quien falleció en 1997, poseía "virtudes heroicas" de la fe cristiana por sus servicios a los pobres y por su santidad.
"Era una verdadera santa. Vivió su vida de acuerdo con el Evangelio de la forma más auténtica", dijo el cardenal Pio Laghi, quien conoció bien a la monja. "Se merecía la vía rápida, preferencial, a la beatificación", afirmó Laghi.
Si el Papa firma el decreto aprobando el milagro, probablemente en diciembre, la ceremonia de beatificación podría realizarse el año próximo, dijeron las fuentes. Después de la beatificación se necesitaría un segundo milagro atribuido a la Madre Teresa para que sea declarada santa.
Excepción
Las reglas de la Iglesia estipulan que deben pasar cinco años después de que una persona muere para que pueda comenzar el procedimiento burocrático de la santidad. Pero en 1999, el Papa Juan Pablo concedió una exención para que el proceso pudiera comenzar menos de dos años después de la muerte de la Madre Teresa. Los devotos de la Santa de los Humildes comenzaron a presionar al Vaticano poco después de su muerte para que acelerara la causa del nombramiento de la monja, diciendo que su santidad estaba clara para muchos en todo el mundo.
La monja de origen albanés, quien murió a la edad de 87 años, fundó la orden Misioneras de la Caridad. Sus religiosas y curas continúan actualmente su trabajo en todo el mundo, incluyendo en algunos países ex comunistas en los cuales estuvo prohibida.
La Madre Teresa, quien fue galardonada con el premio Nobel de la paz, estableció su orden religiosa en los barrios pobres de Calcuta en 1950 y dirigió sus operaciones desde esa ciudad india por casi medio siglo.
Su diminuta figura, vestida con sari azul y blanco y con sandalias, se volvió familiar en todo el mundo. Tenía fama de acorralar a políticos y ejecutivos y de no dejarlos ir hasta que prometieran ayudar a los pobres. Aunque se espera que la Madre Teresa sea beatificada, el Vaticano tiene que terminar formalmente el proceso. Miembros de la congregación que investiga las vidas de los candidatos a la santidad seguirán investigando sus escritos y dichos y entrevistando a gente que trabajó con ella. (Reuters)