Claire Snegaroff
Jerusalén. - Sometido a la presión creciente de la comunidad internacional, y sobre todo la de EEUU, el premier israelí, Ariel Sharon, trata de solucionar el sitio del cuartel general de Yasser Arafat en Ramala sin perder credibilidad. Tras casi diez días de bloqueo de la situación, Sharon ha enviado a Washington a su director de gabinete, Dov Weisglass, para discutir de la situación de la Mukata (la sede del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, ANP), cercada por el ejército israelí. Sharon se encuentra cada vez más aislado en su pugna con Arafat, que no tiene aspecto de querer ceder, mientras Washington presiona cada vez más al gobierno israelí. Este sitio complica los pasos de la administración estadounidense en la cuestión de Irak, su actual prioridad, y el presidente George W. Bush, próximo a Sharon, desearía que éste le facilitase la tarea. "Es una cuestión de calendario", explicó el portavoz de la embajada de EEUU en Tel Aviv, Paul Patin. "Si Israel se niega a aplicar la resolución 1435 del Consejo de Seguridad de la ONU (que le insta a levantar el cerco), resulta más difícil exigir a Irak que respete una resolución que le concierne", dijo Patin. Washington y Londres tratan actualmente de sacar adelante una resolución enérgica que obligue a Bagdad a permitir el acceso total a todos los lugares que podrían albergar armamento, amenazándole, en caso contrario, de ataque militar. Al mismo tiempo, EEUU concentra su presión en Israel. El viernes, el portavoz del Departamento de Estado, reiteró su demanda de que Tel Aviv obedezca la resolución 1435, votada la semana pasada. EEUU permitió que la resolución saliese adelante absteniéndose en vez de recurrir a su derecho a veto. "El primer ministro ha recibido varios mensajes, por diferentes vías, del presidente Bush en ese sentido. En este caso no hay ambigüedad", dijo el portavoz de la embajada. El mensaje fue captado en Israel, donde el ministro de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, declaró ayer que hay que "permitir que EEUU lleve a buen puerto sus esfuerzos" en la cuestión iraquí reclamando a su Ejecutivo que se comporte con contención. El emisario de Sharon se reunirá con la consejera presidencial de seguridad nacional, Condoleeza Rice, para explicarle que el asedio acabará cuando se encuentre una solución para 20 de los 250 palestinos atrincherados con el líder y que según Israel son "terroristas". (AFP)
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