Año CXXXV
 Nº 49.504
Rosario,
domingo  09 de
junio de 2002
Min 8º
Máx 19º
 
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Fuera de foco
Yeni Mata: "Las palabras son juguetes"
Aseguró que "Cuentos rodantes" busca la emoción y no las moralejas

-¿Cómo es "Cuentos rodantes"?
-Ursula es un personaje viajero que llega con su carro cargado de cosas que le sirven para contar historias. La primera es una leyenda guaraní sobre un espíritu que vive en una laguna y tiene el poder de transformar a las personas; la otra es una historia de esqueletos y jugamos a asustarnos con el público; y la tercera es sobre unas brujas enanas muy molestas, que terminan diciendo que no les gustaba estar dentro de ese cuento.
-¿Qué sorpresas te dan los chicos?
-Lo más fuerte es que son muy espontáneos, que van diciendo lo que van pensando y sintiendo. Tienen el registro constante de lo que pasa y también se manifiestan cuando algo no los convence.
-Con la televisión como competidora, ¿los chicos tienen todavía la inocencia para creer en cuentos?
-Son dos cosas distintas. Me fascina la fuerza de las palabras porque es mucho más que el significado del diccionario: van acompañadas de un gesto. Cuando armamos este espectáculo pensamos si no sería mucho texto, pero funciona aún con los más chicos. Intentamos revalorizar la palabra, acompañada de sonidos, luces, gestualidad y títeres. No hay que desconfiar del valor de la palabra y lo que puede evocar. La imagen es más dictatorial y no admite matices, en cambio, de la otra manera, cada uno es dueño de las imágenes que eso produce. Tiene sus riesgos, pero vale la pena. De todas maneras no es una cosa contra la otra.
-¿Los chicos prefieren leer o que les cuenten historias?
- Para los chicos funciona más contarles, o escuchar lo que ellos cuentan. La posibilidad de leer en un adulto se teje desde muchos lugares, pero la posibilidad de elaborarlo tiene un tiempo y un respeto por las propias imágenes y por el uso libre de la palabra porque en el principio las palabras son juguetes.
-¿Cuál es la responsabilidad de hacer teatro infantil?
-Creo que hay que hacerlo seriamente. A veces hay cierta tendencia a verlo como un género menor, pero es importante hacerlo con todos los recursos y todo lo que uno tenga. Es tan importante como el teatro para adultos, en todos los sentidos. El trabajo del adulto es armar climas, pero la significación la terminan dando los chicos.
-¿El teatro infantil debe ser didáctico?
-No creo demasiado en las cuestiones muy didácticas ni de bajada de línea. No es lo que más me gusta. Siempre apunto más a que puedan divertirse, emocionarse, asustarse un poco y aflojar después. No me gustan las moralejas. El final feliz es importante porque todos lo necesitamos, pero no es fundamental en primera instancia. Creo que lo más importante es ser sincero con el niño que cada uno tiene porque eso es lo que podemos transmitirles a ellos.
"Cuentos rodantes" se presenta hoy, a las 17, en el Teatro de la Manzana, San Juan 1950.



A la titiritera Yeni Mata no le gustan las bajadas de línea. (Foto: Angel Amaya)
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