La jueza federal María Servini de Cubría, que el viernes denegó la excarcelación al retirado comisario Rubén Santos, "hará lugar" al requerimiento de la Fiscalía de interrogar como acusado al ex presidente Fernando de la Rúa, en el marco del proceso por los asesinatos cometidos durante la represión a manifestantes del 20 de diciembre pasado.
La información fue suministrada por fuentes judiciales, quienes dijeron que la jueza Servini de Cubría citará para una declaración indagatoria al ex presidente y también al ex ministro del Interior, Ramón Mestre.
Paralelamente, la libertad de Santos (jefe la Policía Federal en la inconclusa administración De la Rúa) quedó ahora en manos de la Cámara Federal porteña, ya que Servini negó la excarcelación al comisario y su defensa apeló la medida.
"Entiendo que la decisión es arbitraria y por eso ya fue apelada", sostuvo el abogado Carlos Zorraindo, defensor de Santos.
Y agregó: "Santos fue imputado por abuso de autoridad, homicidio y lesiones culposas. Esto habilita la excarcelación que, sin embargo, le fue denegada. Pero en realidad a mi criterio no hubo disparos accidentales sino dolosos".
Curiosa admisión
Fue curioso que el defensor de Santos admitiera que las víctimas del violento jueves 20 de diciembre difícilmente pudieron haber sido abatidas por balas accidentales.
Fuentes vinculadas a la investigación confiaron que Servini resolverá en los próximos diez días si procesa al detenido Santos y aseveraron que la jueza "hará lugar" al requerimiento de los fiscales Luis Comparatore y Patricio Evers para indagar a De la Rúa y a Mestre.
Santos, detenido el jueves último, deslindó responsabilidades por las muertes y contó que recibió llamados del entonces secretario de Seguridad, Enrique Mathov, y de funcionarios del gobierno de la Alianza para disuadir a los manifestantes que participaban de protestas contra De la Rúa en Plaza de Mayo y la plaza de los Dos Congresos.
Pero Santos juró que a las 18, minutos antes de la renuncia de De la Rúa a la Presidencia, fue consultado acerca de las consecuencias de la represión y respondió que "no había ningún muerto" pese a que, a esa hora, al menos cinco cadáveres de manifestantes se encontraban ya en hospitales públicos.
"El Same complicó las cosas, porque no debió recoger muertos de la calle. Su misión es trasladar heridos y no muertos. Eso hizo que no nos enterábamos de las muertes hasta tarde", explicó Santos en una declaración que no logró convencer a la jueza ni a los fiscales.
También se quejó porque, según dijo, hubiera preferido utilizar carros hidrantes para desconcentrar a los manifestantes, pero no contaba con esos vehículos y los pidió en vano a Mestre.