La importación de carne argentina que había sido prohibida en Francia desde hace casi un año por razones sanitarias fue nuevamente autorizada, según un decreto publicado ayer en el Journal Officiel francés. La restricción había sido decidida en marzo del 2001 a causa de la epizootia de fiebre aftosa que sufrió el país. La anulación de la prohibición incluye las carnes frescas, picadas y preparaciones de especies bovinas, ovinas y caprinas.
La Unión Europea (UE) y varios países, entre ellos Estados Unidos y Canadá, habían decidido suspender las importaciones de carne argentina en marzo del año pasado, tras el anuncio oficial de la presencia de la enfermedad en el país. Pero la carne argentina volvió a ingresar al continente europeo el jueves pasado, cuando salieron para Madrid los primeros 1.100 kilos de cortes selectos. De esta manera, se puso fin a una prohibición que se extendió durante once meses y provocó pérdidas a la industria frigorífica por 400 millones de dólares.
La UE levantó días atrás la restricción, que estaba vigente desde que a principios del año pasado el gobierno argentino admitió la existencia de fiebre aftosa en el país. Con la enfermedad ahora bajo control, también Israel levantó su propia prohibición, en tanto que en las próximas semanas se recuperarían los mercados chileno y ruso.
La reapertura de la exportación a la UE generó evidentes síntomas de reactivación en la industria de la carne, que planea retomar 6.000 obreros suspendidos por la crisis aftósica. Según estimaciones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), las exportaciones a la UE representarían un negocio por 350 millones de dólares, el cual estuvo paralizado durante casi un año.
La decisión europea
Por eso en el gobierno sostienen que la decisión europea es clave, porque agilizará además la reapertura de otros mercados. En ese sentido, el ex secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Marcelo Regúnaga, responsable de gran parte del éxito de la campaña de erradicación de la aftosa, indicó que "varios países prometieron una negociación rápida una vez que Europa abriera su mercado, en especial Israel, Chile y otras naciones latinoamericanas".
El gobierno aclaró que en una primera etapa se podrán exportar carnes desde todo el país, aunque fueron excluidas temporalmente las provincias de La Pampa y Santiago del Estero. Aquí se registraron los dos últimos focos de aftosa y todavía no han pasado los sesenta días requeridos por los europeos como prevención antes de rehabilitar el comercio.
Con la noticia de la reapertura europea, cerca de cuarenta frigoríficos se pusieron a trabajar a toda marcha para concretar la exportación de las 28 mil toneladas anuales de cortes seleccionados de la cuota Hilton, cuya venta aportaba cerca de 200 millones de dólares (unos 400 millones de pesos) anuales antes del cierre. La prisa se debe a que ese cupo arancelario debe completarse antes de junio próximo, aunque algunos creen que no habrá tiempo suficiente y apenas podrán concretarse negocios por 160 millones de pesos.