Fernando Toloza / La Capital
"Un día de suerte", la ópera prima de la directora argentina Sandra Gugliotta, se exhibirá mañana en la sección Forum del Festival Internacional de Berlín. La película, protagonizada por Valentina Bassi, Darío Vittori, Fernán Mirás y Damián De Santo, cuenta la historia de una chica que decide emigrar agotada por la falta de mañana que hay en su país. "La situación actual del país resignificó a mi película. Antes de hacerla conversé mucho sobre política porque sobre el tema del exilio, pero después la realidad era tan devastadora que ya era algo discutible, dijo a Escenario la realizadora antes de partir a Berlín. -¿Qué esperás que te dé el Festival de Berlín? -Primero, el festival es un lugar muy prestigioso, y después la sección Forum, donde va mi película, es una sección a la que la gente acude esperando ver buenas películas, ese tipo de películas que no están vinculadas a una industria o a una estructura comercial. En estos sentidos, me parece un sueño poder llegar con mi película. -¿Es un buen momento para llegar? -En lo estético hay mucho interés por el cine que se hace en la Argentina, pero creo que también hay mucha expectativa por saber de lo social en nuestro país. Ya sabemos, por lo que nos anticiparon, que nos van a preguntar mucho sobre el país, además de la película. Lo siento como una enorme responsabilidad y también como un alivio de poder hablar de todo lo que en los últimos tiempos nos ha pasado a los argentinos. -¿La actual situación del país potenció el mensaje de tu película? -Absolutamente. Antes de todo el desastre que vivimos el mensaje de la película era algo que yo tenía que explicar y discutir. Antes de filmar, cambié muchas ideas con el grupo de gente que trabajo. Tenía algunas dudas sobre política y todo lo que está pasando resignifica el tema de la película, que es la historia de una chica que ante la falta de futuro en su país, trata de vivir otra vida, y rehace el viaje que hicieron sus abuelos. -¿Vas a estrenarla comercialmente en Europa antes que en la Argentina? -Con la invitación a Berlín, lo que era un proyecto de estrenarla en Europa se convirtió en realidad. Ya arreglamos para su estreno en España y estamos cerrando las tratativas para hacer lo mismo en Italia, que ya estaba hablado. Estar en el festival aceleró los tiempos de todo, y eso te demuestra que es una gran plataforma, a la que todo el mundo del cine le presta atención. -¿Estrenar afuera va a ser la tendencia del cine argentino este año? -No sé. El problema concreto que es en la Argentina no podemos estrenar porque no se sabe qué va a pasar, no hay una situación clara, no hay dinero, no hay nada. En mi caso, lo poco de dinero que me quedó después de la película me lo atrapó el corralito. El cine vive la misma realidad que todos y en medio de ese caos no hay nada previsible. -¿Es importante la presencia argentina este año en Berlín? -Cada vez que veo que se puede estrenar una película argentina me pongo. Tengo muchos deseos de que nos vaya a todos bien y demostrar que no pasan cosas terribles a nivel económico y político pero que el talento, la imaginación, la voluntad y la capacidad de lucha que hay en nuestro país. Quiero que mostremos que ese talento que hay en la Argentina es viable. Por esome parece que la presencia argentina en Berlín es para sentirse orgulloso, porque vos pensás en todas las contras que tenemos y sin embargo podemos llegar a un festival como este. -"Un día de suerte" tenía antes otro título, que se hizo bastante conocido, ¿por qué lo cambiaste? -Sí, "Lo que buscas es amor", pero lo cambié porque me preguntaban mucho por qué se llamaba así y a mis amigos no les gustaba, decía que no refleja la película, que podía confundir porque no expresaba lo que yo había filmado. Cuando surgió el nombre "Un día de suerte" me pasó lo mismo que con Vittori: el nombre desde ese momento no podía ser otro.
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