Kabul y Washington. - El ex canciller del Talibán y brazo derecho del líder máximo de ese movimiento, mulá Omar, se entregó a las nuevas autoridades afganas y permanece custodiado por militares norteamericanos en Kandahar, aseguraron funcionarios en Washington. El ministro del Exterior afgano, Abdullah Abdullah, confirmó la entrega de Wakil Ahmed Muttawakil, y agregó que será trasladado a Guantánamo, Cuba. Este punto no fue confirmado por los estadounidenses.
Muttawakil es el más importante líder talibán capturado hasta ahora y podría suministrar información preciosa para la captura del enigmático Omar y tal vez también del "ene migo número uno" de EEUU, el terrorista saudita Osama Bin Laden, hasta ahora ambos prófugos e inhallables para las fuerzas especiales norteamericanas.
Abdullah dijo que Muttawakil se refugió en Qetta, Pakistán, una ciudad donde viven miles de refugiados afganos, algunos de ellos muy cercanos a los talibán. "Ignoro qué lo indujo a entregarse, tal vez tuvieron algo que ver las autoridades paquistaníes", añadió.
Funcionarios paquistaníes afirmaron por su parte no saber "nada" sobre las circunstancias que llevaron a la captura de Muttawakil. "Es un criminal de guerra -continuó Abdullah refiriéndose a Muttawakil- y debe ser procesado". Abdullah agregó que el nuevo detenido será trasladado a Guantánamo, según informó la agencia iraní Jabar. El ex canciller ya estaría siendo sometido a interrogatorios por los estadounidenses en Kandahar.
Según detalles dados a conocer por un portavoz del ministerio de la defensa de Washington, el ex canciller se rindió en Norzai al alcalde de Kandahar, que a su vez lo entregó a los militares norteamericanos. Khalid Pashtun, portavoz del gobernador y hombre fuerte de Kandahar Gul Agha, dijo que las autoridades locales no estaban al tanto de la entrega de Muttawakil.
Agha y otros líderes locales cercanos al nuevo gobierno afgano están en contacto con algunos dirigentes de los talibán, con los cuales están negociando una rendición "honorable".
Siempre al lado de Omar
El periodista paquistaní Ahmed Rashi, uno de los mayores expertos en Afganistán, dijo que Muttawakil "siempre permaneció cercano" al mulá Omar, a quien debe su relativamente rápido ascenso en la jerarquía talibán. "Quien quería acercarse a Omar debía pasar por Muttawakil", declaró Rashi.
Pero según versiones no confirmadas, Muttawakil habría "roto" con el mulá Omar a fines del año pasado, negándose a seguir combatiendo a los norteamericanos con los talibán sobrevivientes.
Si estos rumores se revelan fundados, el valor del ex canciller como fuente de información sobre los movimientos de Omar y de Osama resultará fuertemente disminuido. "Muttawakil fue siempre muy pragmático, afirmó un líder tribal pashtún, probablemente ha calculado que la entrega era su mejor carta en este momento".
Hablando con un grupo de periodistas en Kabul, Abdullah Abdullah dijo que muchos líderes talibán huyeron al exterior y constituyeron "al menos dos organizaciones" que se preparan para acciones desestabilizadoras contra el nuevo gobierno afgano. El ministro no especificó en qué países habrían encontrado refugio los talibán.
Alrededor de 300 hombres de las fuerzas especiales de Washington están comprometidos en una operación en el sudeste de Afganistán para confirmar si el líder de Al Qaeda -la organización terrorista de Bin Laden- resultó muerto en lunes pasado en un ataque aéreo conducido con un avión radiocomandado por los servicios de seguridad norteamericanos. Hasta ahora sólo se sabe que el hombre "era tratado con gran reverencia" por los hombres de su escolta, y que era "muy alto". Estos particulares hicieron pensar que podía tratarse del mismo Bin Laden, quien mide más de 1,90 metro.
350 talibanes libres
El presidente interino de Afganistán, Hamid Karzai, ordenó hoy la liberación de 350 combatientes talibán capturados cuando el régimen radical que defendían fue derrocado a finales del año pasado.
Los combatientes fueron liberados de manera oficial durante una breve ceremonia nocturna en el palacio presidencial, durante la cual Karzai aseguró que los afectados por la medida no eran altos cargos talibán, sino miembros de nivel bajo o medio atrapados en la guerra civil que sufrió el país. Los prisioneros, muchos de los cuales carecían de abrigos y de zapatos adecuados para el frío invierno afgano, se congregaron ante un pequeño parche de hierba cubierta de nieve frente al palacio de Karzai, a quien vitorearon cuando éste les dijo que podían regresar a casa. Irónicamente, los liberados tendrán que pasar una noche más en prisión, porque el gobierno de Kabul no tiene otro lugar donde alojarlos. Karzai destacó que serían dotados de 14 dólares en moneda local para que pudiesen volver a sus casas. (Ansa y DPA)