Año CXXXV
 Nº 49.375
Rosario,
miércoles  30 de
enero de 2002
Min 22º
Máx 30º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Imputan a un periodista por golpiza pública a un ex represor

Un periodista de una estación de radio de frecuencia modulada fue imputado por el juez correccional Eduardo Costa de haber agredido al ex represor Walter Pagano el pasado 17 de enero. Ese día una numerosa movilización de pequeños productores y otros sectores golpeados por la crisis sacudió el centro rosarino. La marcha fue pacífica, con excepción de un incidente que La Capital registró en su portada del día siguiente: el momento en que un grupo de manifestantes echó literalmente a patadas al acusado de "asesino y torturador" durante los años de plomo luego de haber sido reconocido por militantes de derechos humanos.
Pablo Alvarez -que cubría la protesta para FM TL- fue uno de los tantos que informó sobre el hecho. Como Pagano denunció ante la Justicia haber sido golpeado, el periodista fue citado a declarar como testigo en la comisaría 2ª. Cuando su abogado concurrió al juzgado en turno a averiguar sobre el particular, se enteró de que figuraba como imputado.
Pagano está acusado de haber sido enlace entre servicios de inteligencia y los grupos de tareas del Servicio de Informaciones de la URII, al mando de Agustín Feced. Los organismos de derechos humanos le adjudican "las muertes de Felipe Rodríguez Araya y Enrique Imhoff, de haber actuado en los centros de detencion de La Calamita, La Quinta de Funes y la Escuela Magnasco". Fue beneficiado por la ley de punto final.
El Sindicato de Prensa Rosario (SPR) repudió la situación de Alvarez, y resaltó lo peligroso que "para la libertad de expresión y el derecho a la información resulta el hecho de que un trabajador que cubría los sucesos figure en una causa penal como imputado" y le solicitó a Costa, titular del Juzgado Correccional Nº5, la modificación de la situación procesal de Alvarez.
Testigos coincidentes aseguran que cuando fue descubierto en la marcha, varias personas le recriminaron a Pagano su pasado. Como toda respuesta, el ex represor sonrió con cinismo. Enardecidos, no pocos militantes se le abalanzaron y lo golpearon.
Pagano ya había sido escrachado el 25 de octubre de 2000, cuando se organizó una marcha hacia el domicilio ubicado en Juan Manuel de Rosas 1282, segundo piso.



Walter Pagano, el día de los incidentes en la plaza.
Ampliar Foto
Diario La Capital todos los derechos reservados