Año CXXXV
 Nº 49.375
Rosario,
miércoles  30 de
enero de 2002
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Entrevista. El político alertó que la hiperinflación está a la vuelta de la esquina
Alberto Natale:"La devaluación es un desastre"
El líder del PDP dijo que Duhalde asumió el gobierno "sin tener la menor idea" de lo que debía hacer

Mauricio Maronna / La Capital

Alberto Natale salió con los tapones de punta. "La devaluación es un desastre y constituye lo único que hizo este gobierno. La inflación ya está, y el riesgo de hiperinflación es algo latente", disparó el líder de la democracia progresista con el ceño fruncido.
En una entrevista con La Capital, el diputado por Santa Fe rompió su habitual estilo discursivo y, en sintonía con lo que declaró Ricardo López Murphy, dijo que existe un pacto entre el presidente, Raúl Alfonsín y Leopoldo Moreau: "Duhalde asumió a tontas y a locas, sin tener la menor idea de cómo salir de la crisis. Prometió el cambio de modelo y metió una devaluación pampa".
-¿La devaluación es un regreso al pasado?
-Es un desastre lo que está provocando. Para colmo, el gobierno ni siquiera se puso a pensar en sus consecuencias antes de implementarla. Este gobierno lleva un mes y lo único que hizo es devaluar el peso. ¿No pensaron antes lo que iba a ocurrir? El argentino se acostumbró a vivir con la paridad del uno a uno, y salir de ella de la noche a la mañana tiene un costo tremendo. La única forma que tiene el presidente de recomponer este desastre es dar marcha atrás con la devaluación.
-¿Qué puede pasar si esa marcha atrás no se produce?
-Tengo mucha preocupación por lo que viene. Hasta ahora no hay nada coherente, lo único que hicieron fue restablecer la inflación. Con la ley de reforma al Banco Central el gobierno tiene piedra libre para emitir. Los argentinos tenemos archisobrada experiencia sobre lo que sucede cuando un gobierno emite. Si se cae la recaudación por la ruptura de la cadena de pagos, la emisión será incontenible y la inflación espantosa. ¿Cómo no se dan cuenta de que por este camino no hay salida? Nunca creí en la dolarización, siempre pensé que teníamos que manejarnos con el peso convertible. Pero la situación es tan extrema que una variante puede ser la dolarización. ¡No se hagan ilusiones con la flotación! Fijaron la paridad en 1 a 1,40, dejaron un tendal de problemas sin resolver. Puede haber algunos beneficiarios: enhorabuena si el sector agrario tiene ventajas por los precios relativos, pero hay muchos sectores que están endeudados en dólares y que van a vender su cosecha a 1,40, aunque tendrán que pagar sus deudas a 2 pesos.
-¿La culpa del desastre es de la política?
-Hay un fortísimo trasfondo económico, que se viene incubando desde los últimos años del gobierno de Menem. De la Rúa no supo resolver la cuestión y la cosa se agravó. Pero después de las elecciones del 14 de octubre las cartas estaban echadas: el PJ fue por todo y contribuyó a que se produjeran los hechos de fines de 2001. Después, a tontas y a locas, y sin la menor idea de cómo salir, asumió el gobierno.
-La caída de dos presidentes, el anuncio de Rodríguez Saá sobre el no pago de la deuda y el clima social hacen pensar en una etapa inédita.
-¡La actitud de Rodríguez Saá! Anunció que el país estaba en quiebra, que no iba a pagar lo que debía, y un montón de senadores y diputados se levantó a celebrar como si le hubiésemos hecho un gol a Brasil. Nos tendríamos que haber puesto a llorar; era la confesión del estado de descalabro nacional.
-La clase media canta "que se vayan todos, que no quede ni uno solo".
-Es el simplismo. No todos los políticos son malos, no todos los periodistas son malos, no todos los ciudadanos son malos. Además, los que gobiernan fueron elegidos por el pueblo, no vinieron en un repollo. Comprendo la rabia de la gente, pero hace falta reconstruir.
-¿Lo insultaron por la calle?
-Felizmente no, pero nadie está exento. A mí me preocupa que haya muchos dispuestos a provocar incendios y pocos pensando en alternativas para salir de la crisis. La estructura de producción y de servicios está muy golpeada, pero sigue intacta. Siempre dije que si se hacían algunas cosas bien, el país iba a tener un rápido resurgimiento, pero cada día que pasa estamos peor. Hay que terminar con tanto palabrerío y tanta macana junta. Duhalde dijo que venía a cambiar el modelo, una mentira. ¿Qué modelo viene a cambiar? Vino a devaluar brutalmente... No vino a cambiar el modelo, sino a enjaular definitivamente los ahorros de la gente.
-¿Coincide con López Murphy en que está gobernando la coalición Duhalde-Alfonsín-Moreau?
-Es evidente. Duhalde y Alfonsín acordaron el gobierno y muchas de las medidas.
-¿Cómo se renueva a la dirigencia, se echa a la Corte y se corta de cuajo el costo de la política en pocos días?
-No caigamos en el simplismo de creer que de la noche a la mañana se cambia todo. No se improvisa un gobierno, un Congreso, un Poder Judicial. Deben preservarse los mecanismos institucionales, que es lo único que nos queda. Estamos al borde de la anarquía. La gente no tiene que dejarse engañar por tantos falsos demagogos que prometen el oro y el moro, y que cuando llegan al poder hacen todo lo contrario a lo que dijeron. Argentina tiene que ser un país responsable como tantos otros, como Chile, Uruguay o tantos otros países vecinos donde los políticos dicen lo que piensan. Acá nos enojamos con el FMI y después corremos para arrodillarnos y pedirle auxilio, ¿en qué quedamos? Alfonsín, Duhalde y el Frepaso se llenaron la boca diciendo que había que cambiar el modelo, pero llegaron y se mandaron una devaluación pampa. El que primero pierde en épocas inflacionarias es el trabajador. Lo soportamos durante medio siglo y nos proponen volver a eso.



"Duhalde dijo que venía a cambiar el modelo, mentira".
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