Los empleados del bar Delicatessen hicieron oír ayer su bronca contra el cierre del local de España y Córdoba. Aunque el sábado los 27 trabajadores recibieron el telegrama de despido, un cartel en el negocio reza "cerrado por refacciones". "La primera semana de enero nos dieron vacaciones forzosas. Ahora nos echan y aún nos adeudan parte de noviembre", se quejó el ex encargado del local.