 |  | cartas A mis colegas, los maestros
 | Incluyo con este sagrado nombre a los que me formaron en la escuela primaria, en la escuela secundaria, en la universidad, a los colegas con los que sigo trabajando, a mis alumnos. Se trata de un trozo que encontré en mis lecturas y quiero coparticiparlo con todos: "Maestro... precursor de sabios, árido de ignorancias, que encontraste tu camino poblado de espinas... ¿Qué has hecho para merecer desatinos?... Tu sendero se aclara, tu mano se rinde y tu boca poblada de romanzas se hace risa en el eco de esa tibia mano, de esa dulce palabra, que recompensará todas tus horas. Maestro, que tus noches de desvelo, que tus ansias de grandeza recojan en tu aula, en ese, tu pequeño mundo diario el agradecimiento de quienes un día veremos con certeza, y no menos melancolía, todo lo que nos diste y podamos elevar una oración a tu nombre. Eugenio Helman
| |
|
|
|
|
Diario La Capital todos los derechos reservados
|
|
|