Año CXXXV
 Nº 49.314
Rosario,
miércoles  28 de
noviembre de 2001
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Pedía dinero para no clausurar un negocio
Detienen a un comisario cuando extorsionaba a un comerciante
Es el jefe de la subcomisaría 8ª. Lo grabaron con un micrófono y una filmadora

María Laura Cicerchia

El jefe de la subcomisaría 8ª de Alvear fue detenido por extorsionar a un comerciante al que le exigía dinero a cambio de no clausurarle el negocio. El comisario fue apresado en el momento en que recibía 50 pesos de parte de la víctima, sin saber que sus palabras y movimientos eran registrados por un micrófono oculto en la camisa del comerciante y una cámara de video apostada a prudente distancia. Aunque intentó escapar de los policías de Asuntos Internos que fueron a detenerlo, el comisario fue apresado y ayer permanecía alojado en la seccional 6ª, acusado de extorsión.
Se trata del comisario principal Jesús Domingo Sosa, de 49 años, quien se encontraba detenido en la comisaría 6ª. El operativo fue montado el sábado pasado por la División de Asuntos Internos de la Unidad Regional II y el juez de Instrucción Nº 9, Carlos Carbone, a raíz de la denuncia de un comerciante de Alvear cuya identidad no fue revelada para preservar su integridad física.
Cansado de las intimidaciones, el hombre se presentó la semana anterior en Tribunales y denunció que desde hacía tres meses el jefe de la seccional le exigía dinero a cambio de no cerrar su negocio. El comerciante dijo que las extorsiones comenzaron en el mes de septiembre pasado, cuando el policía descubrió que al hombre le faltaban algunos papeles y le solicitó un abono regular de 50 pesos como retribución por permitirle trabajar normalmente. Entonces el comerciante hizo entrega de la suma requerida al policía y siguió ejerciendo su actividad en forma normal.

En busca de una "contribución"
Según el testimonio de la víctima, el comisario se presentó al poco tiempo y exigió una nueva "contribución", pero el comerciante se negó a realizarla porque carecía de dinero. Los reclamos continuaron hasta el mes de octubre. Entonces recibió una intimidación mucho más directa: una comitiva policial allanó su negocio en busca de unas garrafas robadas.
El supuesto procedimiento fue dirigido por el comisario Sosa, quien se presentó con una orden de allanamiento del juzgado de Instrucción Nº 7. "Esto es lo que te va a pasar si no pagás", dijo entonces el comisario -según la denuncia- cuando el comerciante le reprochó su abuso de autoridad.
Ese episodio movilizó al hombre a presentar una denuncia en los Tribunales. El juez Carbone, la fiscal Liliana Ditaranto y efectivos de Asuntos Internos prepararon el procedimiento para registrar a Sosa en acción. Según revelaron fuentes judiciales, eso ocurrió la noche del sábado en una estación de servicios de Alvear. A la hora pautada, el comisario estacionó su auto particular. Enseguida se le acercó el comerciante.
-Por favor no me mandés más allanamientos -rogó el hombre, y entregó los 50 pesos que el policía recibió sin bajarse del auto.
-Para eso tenés que portarte bien y pagar. Eso te pasó porque no cumpliste -respondió el oficial mientras guardaba el dinero de la coima, desconociendo que el comerciante llevaba un micrófono oculto y que un agente de Asuntos Internos lo filmaba desde cierta distancia.
Una vez efectuado el pago, los policías salieron de sus escondites y ordenaron al comisario que detuviera la marcha, pero éste resistió el arresto y escapó a toda velocidad. Entonces se inició una persecución que culminó en Villa Gobernador Gálvez.
Los policías lo apresaron en la vía pública y le secuestraron un fajo de 600 pesos -suma equivalente a la mitad de su sueldo- compuesto de dólares y billetes de moneda nacional, todos de bajo valor.
El comisario fue indagado en el juzgado de Carbone, donde se limitó a asegurar que es inocente y luego se abstuvo de declarar. El defensor de Sosa, Héctor Pérez, solicitó su liberación pese a que el delito de extorsión -con una pena de 5 a 10 años de cárcel- no es excarcelable. Los investigadores no descartaban que otros comerciantes hayan sido víctimas de las extorsiones.



El juez Carlos Carbone supervisó el operativo.
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