Año CXXXIV
 Nº 49.223
Rosario,
miércoles  29 de
agosto de 2001
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Científicos individualizaron las moléculas de la atracción sexual
Estudiosos suecos determinaron las áreas donde están alojados los "censores del amor" y se sorprendieron al observar claras diferencias entre los sexos

Estudiosos suecos individualizaron las "moléculas del amor", encargadas de generar la atracción sexual, y las áreas en el cerebro en donde esas sustancias actúan. Si bien no sorprende que esos espacios se hallen en el hipotálamo, -una de las áreas más antiguas del cerebro, según indicó el estudio publicado por la revista norteamericana Neuron-, nadie esperaba diferencias tan claras entre los dos sexos ante los dos precisos compuestos químicos.
Aún es temprano, según se indicó, para decidir si las tan mentadas feromonas corresponden a esas moléculas -una similar a la hormona masculina, la testosterona, y la otra hormona femenina, los estrógenos-. Pero si las feromonas existen -sugirió a la revista la neurocientífica Ivanka Savic, del Karolinska Institute- deben ser muy similares pues trabajan a nivel subliminal, como los olores, sin ser conscientemente percibidos.
Algunos estudiosos consideran que a las feromonas se les debe atribuir la tendencia a las menstruaciones simultáneas en el seno de comunidades femeninas cerradas, como los gineceos o los conventos.
Parece que en los animales, además de incidir en la sexualidad, las feromonas desarrollan también un rol ligado a la marcación del territorio y ciertas especies pueden percibirlas mediante el llamado orgánulo sensorial vómer-nasal, de la nariz. Las ratas hembras ovulan en presencia de las feromonas masculinas.
El aspecto saliente del descubrimiento -insistió Savic- es la neta diferencia en el efecto que estas dos sustancias producen, ambas sin características aromáticas particulares, en los dos sexos.
Los 12 varones que participaron en el estudio no mostraron ninguna reacción frente a la androsterona, una hormona similar a la testosterona que demostró reducir el trabajo cardíaco, un aumento de la temperatura y un estado de relajamiento en las mujeres.
A su vez, las 12 mujeres que se prestaron para la investigación reaccionaron en forma contraria bajo el estímulo de una forma de estrógeno que en los hombres relaja el tono muscular e induce a un estado de bienestar.

El amor en distintos lugares
El análisis con dispositivos a emisión de positrones y resonancia magnética en la actividad cerebral de los dos grupos de voluntarios mostró que en el hipotálamo de los individuos de cualquier grupo (en el interior del área en la que se elaboran los estímulos sexuales) se activa una cierta porción -siempre la misma- en presencia de la hormona del otro grupo.
Ya se sabía que el área cerebral interesada a los estímulos sexuales es la base del hipotálamo, pero ahora por primera vez se individualizan las porciones que tocan a cada sexo. En las mujeres el área que reacciona a la molécula del amor masculino se halla justo detrás respecto del área que en los hombres reacciona a la molécula del amor femenino.


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