Año CXXXIV
 Nº 49.178
Rosario,
domingo  15 de
julio de 2001
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Rusia legalizó la venta de tierras a los privados pese a la oposición comunista
La medida votada en la Duma se limita a los suelos no agrícolas. Cae un tabú de la era soviética

Moscú. - Tras una década de torpedear todos los intentos del Kremlin para implantar una reforma de la propiedad de la tierra, los legisladores comunistas en la Cámara baja del Parlamento (Duma) perdieron ayer una batalla decisiva sobre una iniciativa gubernamental que permitirá ventas limitadas de suelos no agrícolas. La Duma aprobó, por 253 votos contra 152, un nuevo código de tierras, en la segunda de tres lecturas.
El proyecto, que comprende sólo las ventas de tierras no agrícolas, ha sido impulsado por el presidente Vladimir Putin, pero ha enfrentado la oposición de los legisladores comunistas, que quieren mantener la prohibición de la propiedad privada de la tierra, un remanente del régimen comunista que terminó en 1991.
Gran parte del debate parlamentario de ayer se centró en si los extranjeros podían comprar tierra. Los diputados adoptaron enmiendas según las cuales los individuos o compañías extranjeras tendrán limitada la compra de tierras a las propiedades municipales o del gobierno, o donde posean un edificio. Los extranjeros no podrían comprar tierra en zonas especiales fronterizas designadas por el Poder Ejecutivo. La ley puede ser enmendada más adelante, en la tercera lectura, aunque la mayoría de las iniciativas toman su forma final en la segunda revisión.
La Constitución rusa de 1993 permite que los rusos compren y vendan tierra, pero el Parlamento no había aprobado una legislación que diera efecto a ese derecho. Unos 100 comunistas y sus simpatizantes protestaron frente a la Duma, ondeando banderas rojas y portando carteles que decían: "No dejen que Rusia sea vendida" y "No a la compra y venta de tierra".
Pero en contraste con el pasado, cuando los comunistas dominaban la Duma, el cuerpo legislativo está ahora controlado por grupos que apoyan al Kremlin y pueden obtener habitualmente la mayoría simple de 226 votos necesarios para aprobar los proyectos de ley. "Se trata de cómo vender nuestra tierra lo más pronto posible", denunció el viernes Gennady Zyuganov, jefe del Partido Comunista, advirtiendo que la iniciativa podría promover conflictos en las fronteras de Rusia y crear zonas de guerra como Kosovo o Chechenia.
Los comunistas han promovido la oposición contra la iniciativa entre las autoridades provinciales, y señalan que las legislaturas regionales de 35 de las 89 regiones rusas se oponen a la aprobación del código de tierras .
Zyuganov había demandado el viernes que la Duma establezca una comisión conciliatoria para revisar el proyecto legislativo, pero la moción fue rechazada. Y agregó que los comunistas podrían apelar al Tribunal Constitucional ruso si la propuesta es aprobada en el Parlamento, tal como ocurrió.
Los acuerdos de tierra son actualmente regulados por innumerables leyes aprobadas por las legislaturas locales, y la confusión legal ha generado casos de corrupción. La falta de una legislación congruente sobre las tierras ha desmotivado también a los inversionistas extranjeros. La mayor parte de la tierra permanece en las manos del gobierno, como ocurrió durante la época soviética, cuando la ideología comunista exigía que el Estado fuera propietario de los medios de producción económica.



Una militante comunista protesta frente al Parlamento.
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