Año CXXXIV
 Nº 49.178
Rosario,
domingo  15 de
julio de 2001
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Entrevista a Guillermo Laura, mentor del Proyecto 10
Un plan para tener 10.000 km de autopistas sin más peajes
Se financiará con una sobretasa al combustible. Los gobernadores apoyan y Cavallo está de acuerdo

Jorge Kaplan

El Proyecto 10 es un plan por el cual se busca construir 10 mil kilómetros de autopistas a los largo de diez años. La construcción y el financiamiento estará a cargo del sector privado y el recupero de la inversión se hará mediante el cobro de una sobretasa a los combustibles. De esta forma, se eliminarían los peajes y los concesionarios de las autopistas cobrarán directamente de la facturación de las petroleras, sin generar gasto público.
El mentor del proyecto es Guillermo Laura, quien pasó por Rosario para ofrecer una conferencia sobre este plan, organizada por la Asociación de las Aseguradoras del Interior de la República Argentina. Las aseguradoras están muy interesadas en la concreción del proyecto ya que las nuevas autopistas redundarían en una reducción de las tasas de accidentes, con el consiguiente ahorro de las compañías.
Laura, en diálogo con La Capital, indicó que sólo falta la decisión política del gobierno nacional y enfatizó que la idea, que beneficia particularmente al interior del país, cuenta con el apoyo de los gobernadores de las principales provincias, entre ellas Santa Fe y Córdoba.
-¿Cuál es la importancia de construir autopistas?
-En Argentina las carreteras tienen una importancia estratégica muy grande porque el 90% de la carga se mueve por camiones. El 100% de los pasajeros va por carretera y todos los años 110 millones de personas se mueven en el sistema vial.
-¿Cuál es el trazado?
-Ponemos más énfasis en los corredores bioceánicos. Va a haber tres: uno norte uniendo Brasil con Chile a la altura de Chaco, otro Centro uniendo el Atlántico con el Pacífico, pasando por Rosario, Córdoba y Mendoza, y otro Sur de Bahía Blanca a Neuquén. El 65% de este sistema está destinado a los corredores bioceánicos, que es enfatizar la vocación exportadora de la Argentina. El otro 35% son autopistas interprovinciales.
-¿Y los recursos?
-El Estado no tiene recursos para hacerlo. Hay un ejemplo muy claro que es la autopista Rosario-Córdoba. En el 98 se vendió el Hipotecario para crear un fideicomiso del cual la prioridad era esa autopista. Sin embargo, el banco se vendió en 3.000 millones, la autopista cuesta 300 millones, había dinero pero no se hizo ni un solo metro. Se lo chupó el déficit.
-¿Entonces?
-La carretera se construye con fondos privados. El concesionario primero tiene que construir la obra con su dinero, sin recibir nada del Estado ni del público. Recién cuando la obra termina y se habilita al tránsito, se cobra un centavo por litro de combustible para recuperar la inversión, cada 1.000 kilómetros terminados. Cuando haya 2.000 kilómetros se cobrará 2 y así hasta 10. Los fondos no van a ingresar en ningún momento al circuito estatal. Lo van a cobrar las petroleras y lo van a depositar en la cuenta del concesionario. Esto permite hacer las obras sin peaje. Tras los primeros diez años, se seguirá cobrando la sobretasa hasta amortizar las obras, un plazo que se estima entre 15 y 20 años más. El concesionario es responsable de todo: financiación, construcción y mantenimiento.
-¿Las petroleras no temen que el combustible más caro afecte sus ventas?
-Al contrario, consideran que esto va a reactivar el consumo. En la Argentina muchos viajes no se hacen por las malas condiciones de las carreteras.
-¿Habrá gente dispuesta a invertir, con el alto costo financiero del país?
-El riesgo país preocupa, pero estamos convencidos de que hay inversores dispuestos a prestar. Las tasas dependen del proyecto. Por ejemplo, se están construyendo gasoductos por 2.000 millones con tasas del 7%, Coto consiguió al 8,5% la misma semana que el Estado pagó 13,5%, las hipotecas privadas cuestan el 8,9%. Hay una clara distinción de los bancos entre el riesgo Estado y el privado.
-¿Cuánto le costará a cada automovilista?
-Cuando el plan termine, el costo final del proyecto para cada automovilista será el equivalente a 4 cigarrillos diarios (40 centavos). Eso incluye construcción, mantenimiento.
-¿Se ponderó el efecto en la prevención de accidentes?
-Cuatro de cada cinco muertes se van a evitar en las rutas transformadas en autopistas, ya que se elimina el choque frontal. Los accidentes le cuestan al país 5.000 millones de pesos al año.
-¿Cuál es la posición del gobierno?
-Esta red se construye 100% en el interior del país, de modo que quienes tienen que apoyar este plan son las provincias. Ya tenemos apoyos importantes como los gobernadores De la Sota (Córdoba), Reutemann (Santa Fe), Rozas (Chaco) o Montiel (Entre Ríos). Hay apoyo desde todo el espectro político, y en un momento oportuno porque la obra genera 100 mil empleos de forma inmediata.
-¿Entonces qué falta?
-Sólo hace falta decisión política. El Congreso ya delegó en el Poder Ejecutivo la facultad de poner en marcha este plan. O sea que esto puede salir por decreto en 24 horas si se toma la decisión. Estamos muy cerca ya.
-¿Qué piensa Cavallo?
-Sabemos que Cavallo está de acuerdo con el plan y lo ve como una obra reactivante y que tiene una gran ventaja fiscal: el Estado no pone nada y cobra impuestos desde el primer día. Este proyecto generará una recaudación fiscal de 2.300 millones durante la construcción por IVA e ingresos brutos.
-Habrá gente que planteará que incluso quienes no usen las autopistas las terminarán pagando.
-Las autopistas las vamos a usar todos los días porque todo lo que consumimos nos llegará a través de autopistas y los costos de los fletes van a bajar un 20%.



Laura afirmó que con las autopistas bajarán los fletes.
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