Año CXXXIV
 Nº 49.178
Rosario,
domingo  15 de
julio de 2001
Min 4º
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Fuera de foco
Sergio Rivas: "Identikit no va a volver"
El contrabajista cuenta cómo fue pasar de la música pop al tango

-¿Cómo sintetizarías el camino de Identikit a Piazzolla?
-Fue una transformación muy grande y además ya pasó mucho tiempo. Al margen de que Identikit fue catalogado como un grupo de pop frío sonaba bien. En lo personal siempre traté de evolucionar, por eso mientras tocaba en Identikit yo ya formaba parte de la Sinfónica. De todos modos, llegó un momento en que ya podía seguir en el grupo, ya no me causaba placer. Después, en Buenos Aires empecé a descubrir el tango y dentro del tango me identifiqué rápidamente con Rodolfo Mederos y Astor Piazzolla. De este último presenté algunas de sus obras en un concierto junto a la Orquesta de Cámara Municipal de Rosario.
-Vos fuiste el cráneo musical de Identikit. ¿Es cierto que tenías mano dura con tus compañeros?
-Yo componía todos los temas y armaba la estructura de los ensayos, eso me llevó a tener algunos roces, ya que era muy firme y rígido en el hecho de que siempre intenté de que las cosas salieran bien, que el grupo sonara compacto como producto del trabajo de todos.
-¿Abandonaste Rosario y el pop al mismo tiempo?
-Se podría decir que sí porque yo ingresé a la Orquesta Estable del teatro Colón hace 11 años, cuando me fui de Rosario, y durante cinco años toqué el contrabajo allí y en la Orquesta Nacional de Tango Juan de Dios Filiberto, donde todavía sigo. Luego empecé a trabajar con Atilio Stampone, y con el ballet de Julio Bocca recorrimos Israel, China, Egipto y Europa en general, lugares que nunca pensé que iba a conocer. Un violinista de Aníbal Troilo, Carlos Pichone, una vez me dijo una gran verdad: "Mirá pibe, con el rock y el pop te vas a divertir pero con el tango vas a conocer el mundo". Hoy le puedo dar la razón.
-¿Cuándo empezaste a tocar en el quinteto de Mederos?
En el 92. Grabé los dos discos del quinteto, y sigo siendo integrante del grupo y además de integrar el quinteto de la Fundación Astor Piazzolla.
-¿Cuál fue el mejor pop?
-El pop de fines del 90 fue el mejor de todos; el de hoy ya no me gusta porque carece de buenas melodías, por eso recurre constantemente al pasado.
-¿Qué te atrae del tango?
-Del tango me atrae todo, aunque lo empecé a descubrir de a poco. La sensualidad, por un lado, y la libertad por otro, a diferencia de la música clásica. En el tango tenés giro melódico y podés expresarlo con el corazón. Eso es el tango, poder moverte e improvisar, como pasa en el jazz.
-¿Hoy preferís el contrabajo al bajo eléctrico?
-El bajo eléctrico lo tengo guardado desde hace año, pero a veces me pongo a tocarlo en casa. No me veo como un bajista de tango, por eso prefiero el contrabajo.
-¿A qué contrabajista admirás?
-Admiro a muchos, aunque tendría que separar a Tom Martin, que fue mi maestro en Inglaterra, a Quicho Díaz, a Console y a Omar Murtagh, que era rosarino.
-Volvieron los Arnaldos, ¿Para cuándo el regreso de Identikit?
-Identikit no va a volver; es más, si algún día nos juntáramos a comer un asado ya sería un logro.



El músico rosarino toca en la Orquesta Nacional de Tango.
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