Año CXXXIV
 Nº 49.135
Rosario,
sábado  02 de
junio de 2001
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Los chicos siguen atrincherados en una precaria vivienda rural del estado de Idaho, EEUU, y se defienden con perros salvajes
Cinco hermanitos resisten tenazmente un desalojo

Uno de los hermanos de los cinco niños estadounidenses que permanecían atrincherados en su casa del estado de Idaho, quienes se negaban a ser trasladados a un centro de asistencia, se entregó ayer a las autoridades. Benjamin McGuckin, de 15 años, apareció antenoche en la casa de un vecino, que lo convenció de no acompañar a sus hermanos.
El abogado de la familia señaló que el joven nunca estuvo nunca en la casa, sino que vagó durante estos días por el bosque en busca de una posibilidad de pasar la barrera policial y entrar a la vivienda para reencontrarse y ayudar a los otros menores.
Al igual que otros de sus hermanos el chico es un fan de la revista Survival, en la que se difunden consejos sobre cómo sobrevivir en la naturaleza o al encontrarse sitiado.
Benjamin fue trasladado por un vecino a la ciudad Sandpoint -estado de Idaho-, unos 16 kilómetros al norte de la ruinosa casa familiar cerca de Garfield Bay, la noche de anteayer. Las autoridades informaron que el chico parece deseoso de ayudar a la resolución del conflicto.
Los hermanos, que tienen entre 8 y 16 años, se oponen por la fuerza a ser entregados a las autoridades de protección de menores. Se atrincheraron en la casa luego de que su madre, de 45 años, fuera arrestada el martes por supuestamente descuidar a sus hijos y haber maltratado a uno de ellos.

Se defendieron con perros
Cuando los niños debían ser recogidos y llevados a un orfanato, se encerraron y lanzaron a 27 perros semisalvajes contra la policía.
En la casa donde viven no hay electricidad, agua corriente ni teléfono. Al momento de llegar la policía, los niños estaban haciéndose una sopa con agua de una laguna cercana y hierbas.
El abogado de la familia se manifestó a favor de que se rebaje de cien mil a diez mil dólares la fianza que debe pagar la madre para quedar libre y así hablar con los niños para convencerlos de aceptar la ayuda de los asistentes sociales. La policía espera que el joven de 15 años también pueda convencerlos de entregarse.
La hermana mayor, de 19 años, que no vive ya con su familia, está trabajando con la policía para intentar convencer a sus hermanos de salir de la casa. Los vecinos declararon que la madre mantenía a los niños aislados de los demás y que les enseñó a no confiar en nadie.
"He retirado a los efectivos porque no quiero que se produzca una escalada", dijo el comisario Phil Jarvis. "Los niños están bastante nerviosos". Cinc o hermanos permanecen en la casa, Kathryn, de 16 años; Mary, de 13; James, de 11; Frederick, de nueve, y Jane, de ocho.

Aislados del mundo
De acuerdo con la policía, el padre de los niños, que en los últimos años estuvo afectado de esclerosis múltiple, falleció hace tres semanas, y su madre es una enferma mental. Durante años los chicos escucharon de sus padres que existía un complot del gobierno para llevárselos, dijeron varios vecinos.
El reverendo Dennis Day, que ofició el funeral del padre, Michael McGurkin, consideró que la familia "se ha aislado completamente del mundo" y dijo que los niños "no tenían comida adecuada".
Algunos vecinos no vieron en muchos años a los hermanos McGurkin, que no asisten a la escuela y que han sobrevivido todo el pasado año comiendo lo que encontraban y bebiendo agua procedente de un lago cercano, en una escena que recuerda a la novela "Desde el jardín", del polaco Jerzy Kosinski. Chancey, el protagonista de esa historia, es un hombre que a los 50 años abandona por primera vez en su vida la casa en la que estuvo cuidando un jardín y viendo televisión.



Todos los hermanos juntos en 1990.
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