Tres diputados provinciales y representantes de la Coordinadora de Trabajos Carcelarios (CTC) llegaron sorpresivamente ayer a la cárcel de Coronda para ver in situ las condiciones de "hacinamiento e insalubridad" en las que se encuentran alojados los detenidos y escuchar las demandas de los internos acerca de los "malos tratos" a los que son sometidos, la "falta de atención médica", y la "ausencia de respuestas por parte del juez de Ejecución Penal a sus permanentes reclamos". La recorrida no cayó demasiado bien en las autoridades provinciales, quienes se enteraron de la presencia de la comitiva cuando ésta atravesaba los muros del penal, y enseguida salieron a responder las opiniones de los visitantes.
Los diputados Federico Pezz, Angel D'Ambrosio y Alfredo Cecchi, integrantes de la Comisión de Derechos y Garantías de la cámara baja santafesina, junto a representantes de la CTC, arribaron poco después de las 11 al penal corondino y mantuvieron una prolongada charla con voceros de los distintos pabellones antes de hacer una recorrida por algunos de los sectores críticos de la cárcel.
El estado de las cosas
Rápida respuesta
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"Lo que nos transmiten los detenidos son problemas muy serios, pero mi impresión es haber estado en un lugar donde tanto los presos como los carceleros son víctimas del sistema", reconoció D'Ambrosio a poco de salir de la cárcel. "Nos encontramos con celdas ideadas para albergar una persona que están siendo ocupadas por dos internos, con ventanas sin vidrios cubiertas con trapos, con baños húmedos y caños chorreando agua, con un sector dedicado a visitas íntimas que es vergonzoso y con algunos pabellones sin patio", dijo el diputado radical.\Además, comentó que "entre las demandas que hacen los internos las más duras tienen que ver con la actuación del juez de Ejecución Penal (Rubén Bilibio), quien según ellos no atiende las situaciones que se le presentan cotidianamente, no hace lugar a las audiencias reclamadas y haría una interpretación muy particular de la ley que no cumpliría con el principio básico de progresividad en las condiciones de detención".\Por su parte, Lilian Echegoy (CTC) remarcó que "los presos de los pabellones 10 y 12 (considerados de máxima seguridad) se quejaron por la falta de atención médica y la imposibilidad de acceder a la biblioteca, a la escuela y a los servicios religiosos. A pesar de estar en edificios nuevos, en nada ha cambiado el trato vejatorio al que son sometidos ellos y sus familiares que deben concurrir a visitarlos los jueves con las complicaciones que ello implica para las mujeres que trabajan o los chicos que concurren a la escuela".\Sobre esos pabellones, D'Ambrosio se mostró asombrado porque al ingresar "parecía que íbamos a una jaula de leones en medio de un operativo de seguridad impresionante, con agentes con cascos, escudos y baritones protegiéndonos" y remarcó que su impresión es que los detenidos allí alojados "sienten que no existen más, ni para el Servicio Penitenciario".\No obstante ello, el diputado consideró que "desde el punto de vista material hay que reconocer que este gobierno algo está haciendo y no quiero ser injusto. La construcción de nuevos pabellones, las reformas en algunos penales y la licitación en marcha de una nueva cárcel son paliativos interesantes".\Finalmente, D'Ambrosio dijo haber escuchado de parte de los presos reclamos porque "ante determinados problemas de conducta o rebeldía muchos de ellos son medicados o sedados y llevados al pabellón psiquiátrico". En tanto Echegoy dijo que en ese lugar "los baños están destruidos, no hay canillas, faltan vidrios y sólo hay agua fría porque el termotanque no funciona".\