 |  | Panorama Los que ríen y los que lloran Los empresarios de punta se alejan cada vez más de la mayoría de los productores. Cómo recorrer esa brecha
 | Los chicos son cada vez más chicos, y los grandes cada vez más grandes", parece ser hoy la máxima del campo argentino. Así, mientras algunos (pocos todavía), sin deudas y con escala, encuentran muy buenas opciones para producir y colocar sus productos, logrando incluso agrandar sus empresas, otros se debaten ante una descapitalización constante y el fantasma de su desaparición a término. Este hecho es casi el único que puede justificar por qué, mientras en algunas zonas las protestas con permanentes (piquetes, cortes de rutas, etcétera.), y en otras ni siquiera se reclama, simultáneamente aparecen producciones que están a la altura de las más avanzadas del mundo, con esquemas tecnológicamente sofisticadísimos, y en muchos casos tan integrados que no sólo llegan "a las góndolas" locales, sino que alcanzan hasta los consumidores en el extranjero. También justificaría el por qué, a pesar de la crisis de endeudamiento y precios que atraviesa el campo, la producción total no cae, y hasta en algún caso, sigue creciendo. "El asunto es que, aunque menos, los muy grandes compensan holgadamente la caída de los más chicos". Algo similar ocurrió con el sector tambero en la primera parte de los 90, cuando a pesar de la desaparición de más de 3 mil establecimientos, la producción global subió más del 60%. Hoy Argentina compite en el mundo con excelentes vinos, logra colocar productos frescos como frutas y verduras (muchos de contraestación) en los atractivos mercados del Hemisferio Norte. Hay orgánicos, crece la hidroponia, apareció y se consolida la piscicultura, las comidas y platos preparados ya no son una rareza ni siquiera para los consumidores locales, y hay una gama cada vez más variada de "delikatessen". Algo impensable de lograr hace una o dos décadas atrás. Hay planteos de altísimo rendimiento e leche. También en carne. Se sabe que para llegar a esto se requiere de una fuerte inversión tecnológica, que hace falta un sólido soporte de asesoramiento especializado, y que el propio empresario debe transformarse en un profundo conocedor, desde las técnicas productivas, hasta los mercados. Sin embargo, y a pesar de las complicaciones internas y de mercados, la corriente no cesa. Allí están y, aunque pocos comparativamente, se siguen sumando, y la oferta de productos distintos y más sofisticados, o con mayor valor agregado va en aumento. Esto significa que la tecnología está disponible, que las condiciones agroecológicas lo permiten, que muchos más podrían estar en perfectas condiciones de hacerlo. Entonces, ¿Por qué no se está dando? ¿Por qué el campo como conjunto sigue apareciendo como un sector agónico a la espera del golpe final? Lo que sucede es que sería necesario contar con una serie de instrumentos y herramientas. En primer lugar, el conocimiento del sector y de esta realidad. A partir de allí, la decisión política para priorizar y no seguir manejando "a dedo" beneficios parciales (que probablemente no servirán demasiado), y concentrarse en los sectores de mayor potencial de crecimiento. Luego, una política impositiva racional, lo mismo que la del sector financiero que, hoy por hoy, debido a sus costos, torna casi imposible financiar cualquier proyecto de la economía real. En ese esquema, y con una apoyatura técnica de contención y de difusión de instrumentos, especialmente enlo que hace a "tranqueras afueras", la situación comenzaría a revertirse. Sería factible, en ese contexto, comenzar a elevar el piso, a partir de la mejora de los que productivamente están más atrasados. Se sabe que hoy hay planteos que logran 400 ó 600 (o más) kilos por hectárea de carne, pero la media país apenas supera los 200. Lo mismo sucede en todos los rubros. De ahí que el esquema debería ser "achicar la brecha" entre los extremos, pero no haciendo bajar a los mejores, sino ayudando a los otros a acercárceles. La pregunta sería entonces: ¿Cuánto más podríamos crecer, cuánto más podríamos producir con ese esquema?.
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