Año CXXXIV
 Nº 49.066
Rosario,
sábado  24 de
marzo de 2001
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Rusia se tomó revancha de la disputa por espionaje con EEUU
Ordenó que 50 diplomáticos de Washington abandonen a la brevedad Moscú. Para Bush la crisis está terminada

Washington. - Tras una serie de expulsiones de diplomáticos rusos y estadounidenses, el presidente George W. Bush consideró el caso cerrado, informó ayer la Casa Blanca, aunque el secretario de Justicia John Ashcroft advirtió que Washington no bajará la guardia. Ashcroft recomendó que Estados Unidos esté alerta debido a los riesgos que corre su seguridad, "no sólo provenientes de operaciones extranjeras de inteligencia", sino en las propias organizaciones norteamericanas. El funcionario habló en un programa de televisión, luego que Rusia notificó a Estados Unidos que cuatro diplomáticos estadounidenses deberán abandonar el país a la brevedad posible, en su primera reacción por la expulsión de 50 de sus propios diplomáticos de Estados Unidos, en la peor disputa por espionaje de ambas potencias desde el final de la Guerra Fría.

Tarjeta roja
John Ordway, encargado de negocios de la embajada estadounidense, fue citado al imponente rascacielos Stalin de la Cancillería, en el centro de Moscú, para escuchar las medidas de respuesta de Rusia. El diplomático abandonó el edificio sin hacer comentarios a reporteros. A Ordway se le comunicó que "cuatro miembros de la embajada estadounidense en Moscú deben salir de Rusia en los próximos días" por "actividades incompatibles con su status", dijo un comunicado de la Cancillería, utilizando la tradicional terminología diplomática para espionaje.\Fuentes de la Cancillería rusa dijeron que otros 46 diplomáticos estadounidenses deberán salir antes del 1º de julio, en una medida similar a la anunciada por Estados Unidos el jueves. El ministerio previno sobre medidas posteriores, que no especificó, para "frenar las actividades ilegales de representantes oficiales estadounidenses en Rusia".\El presidente Vladimir Putin, de visita en Estocolmo para conversaciones con líderes de la Unión Europea, pareció renuente a comentar sobre la crisis. "No tengo opiniones particulares sobre eso", dijo a periodistas, cuando abandonaba una rueda de prensa. Ante consultas de si la disputa causaría serias tensiones en las relaciones con Washington, respondió: "No lo creo".\En Estados Unidos, un portavoz de la Casa Blanca dijo que el presidente George W. Bush estaba enterado de la represalia tomada por Rusia, pero que consideraba el tema cerrado. "El presidente ahora considera el asunto cerrado", dijo Ari Fleischer mientras acompañaba a Bush en una gira por el estado norteamericano de Maine.\Antes, un prominente funcionario del Kremlin, Sergei Yastrzhembsky, reiteró la amenaza del canciller Igor Ivanov de tomar represalias, cabeza por cabeza, por las expulsiones, pero predijo que la tempestad, eventualmente, se desvanecerá. "Una cantidad igual a la de los expulsados de Estados Unidos será expulsada de Rusia", dijo a reporteros. "Yo creo que, durante un cierto tiempo, las cosas deben seguir su curso, pero luego ambas partes deben dedicarse a discutir los temas genuinos".\Indicando una actitud de normalidad, el embajador estadounidense, James Collins, salió discretamente de Moscú entrada la noche del jueves, en una visita previamente programada por varias ciudades rusas.\Las medidas de Rusia fueron en respuesta a una decisión del presidente estadounidense de expulsar a cuatro diplomáticos rusos. Otros 46 tienen hasta el 1º de julio para salir de Estados Unidos, expulsiones que, según Washington, disminuirán en gran medida la creciente red de espionaje de Rusia en su territorio. De implementarse, la medida estadounidense sería la mayor expulsión de presuntos espías desde la Operación Hambruna en 1986, cuando el presidente Ronald Reagan ordenó que 80 diplomáticos soviéticos volvieran a Moscú.


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