Año CXXXIV
 Nº 49.066
Rosario,
sábado  24 de
marzo de 2001
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Racing se acordó de cómo era en el bosque
Le ganó a Gimnasia 1 a 0 después de más de 40 años

Esperar que pase el ventarrón. Jugar con la necesidad del rival. Tener a Sessa como figura y enarbolar la bandera del contraataque perfecto de la mano de Chatruc. Esos fueron los argumentos que esgrimió Racing anoche para burlarse de la historia y las estadísticas y arrancar tres puntos valiosísimos de la cancha de Gimnasia, donde ganó después de 40 años.
Osvaldo Canobbio, a los 34' del complemento, consiguió el único gol del encuentro tras un contraataque perfecto encabezado por el ex Platense Chatruc y una asistencia no menos certera de Loscri para el cabezazo del uruguayo que estampó la diferencia. Entre la fortuna, la extraordinaria actuación de Gastón Sessa (confeso hincha tripero) y la imprecisión a la hora de la definición de los jugadores del equipo de Griguol hicieron el resto para que la Academia se quedara con un resultado reparador y se posicionará a cuatro puntos del líder River con un partido más disputado.
Antes, Gimnasia había dejado la sensación de tener el partido a tiro, pero falló sistemáticamente en la definición y cuando le acertó al arco se encontró con un Sessa infranqueable que hasta se dio el gusto de atajar un penal a los 16' minutos del primer tiempo.
Una infracción de Tambussi a Gatti derivó en la acertada sanción de Baldassi que San esteban intentó cambiar por gol. Pero el ex Central contuvo a medias el remate y tapó el rebote para mantener el cero en su arco.
El equipo platense, que no fallaba un penal desde hacía casi tres años se encontró de repente con dos ejecuciones máximas desperdiciadas en apenas cinco días (el domingo pasado Cejas le atajó un penal a Ariel Pereyra en el Coloso del parque Independencia).
El local acusó el impacto pero no dejó de ser el protagonista del partido hasta que la impericia y el nerviosismo apresaron al Lobo y le permitieron a Racing pararse de contra. El negocio fue perfecto para los de Merlo.
Facturó Canobbio a poco del final y después Sessa se puso el equipo al hombro para sacar todo lo que le tiraron. Son las cosas del Racing de los milagros. Cuando nadie lo preveía ganó en cancha de Gimnasia después de más de 40 años.


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