Washington. - El presidente electo de Estados Unidos, George W. Bush, designó ayer al senador republicano John Ashcroft para el cargo de fiscal general, al tiempo que descartó decretar una moratoria en las ejecuciones a nivel federal. Un día después de renunciar a la gobernación de Texas, donde sólo el año pasado hubo 40 ejecuciones, Bush rechazó detener las sentencias de pena de muerte a nivel federal u ordenar un nuevo estudio sobre este asunto. Apoyo la pena de muerte, creo que es una medida que ayuda a salvar vidas. No veo razón para una moratoria, indicó Bush. Durante su mandato de seis años en Texas se ejecutó a 152 convictos. Ashcroft, un firme opositor al aborto y cuyo nombramiento tiene que ser confirmado por el Senado de Estados Unidos, sostuvo que su obligación es seguir la política del presidente electo. El nombramiento de Ashcroft causó cierta sorpresa porque, pese a ser mencionado como candidato al puesto, todo indicaba que los gobernadores de Montana, Marc Racicot, y Oklahoma, Frank Keating, eran los favoritos de Bush. Fuentes cercanas a Bush dan por seguro el nombramiento de la gobernadora de Nueva Jersey, Christine Whitman, como responsable de la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental (EPA). Otro nombramiento previsto el del gobernador de Wisconsin, Tommy Thompson, como secretario de Salud, ha quedado aplazado para después de Navidad, unos dicen que para darle tiempo a ordenar su renuncia y otros debido a que no hay un acuerdo final. Bush decidió añadir otro gobernador a su equipo de trabajo político, pues el conservador de Virginia, James Gilmore, será el nuevo presidente del Partido Republicano, en sustitución de Jim Nicholson. Por su parte, Asshcroft dijo a Bush en plena conferencia de prensa que: Señor presidente electo, tiene usted mi palabra de que administraré el Departamento de Justicia, le asesoraré y haré cumplir la ley con integridad. Este legislador republicano estaba a punto de marcharse de Washington, ya que el pasado 7 de noviembre perdió su escaño, tras una inusitada contienda en la que triunfó el fallecido gobernador de Missuri, Melvin Carnahan. El escaño de Ashcroft será ocupado a partir de enero por la viuda de Carnahan, Jean, quien fue designada al puesto por el gobernador de Missuri. Acompañado del vicepresidente electo, Richard Cheney, Bush sostuvo que Ashcroft es un hombre de profundas convicciones y principios. Durante sus seis años en el Senado, Ashcroft fue un duro crítico del Departamento de Justicia y cuestionó a la secretaria Janet Reno por no investigar a fondo las irregularidades sobre los donativos a la campaña electoral de 1996 del comité Clinton-Gore.
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