El fiscal mendocino Norberto Jamsech pidió ayer 20 años de prisión por el delito de homicidio simple en concurso real con apremios ilegales para el ex titular de la comisaría Nº38 de San Rafael, Hugo Trentini, como máximo responsable del crimen del estudiante bonaerense Sebastián Bordón, asesinado en octubre de 1997 cuando participaba de un viaje de egresados en Mendoza. Además, el fiscal solicitó 15 años encarcelamiento para los policías Roberto Gualpa, Daniel Gómez, Abelardo Cubillos y Esteban Merello, considerados igualmente responsables de la muerte del estudiante.
Al cabo de su alegato, Jamsech pidió cinco años de arresto para la parapsicóloga Amanda Ledesma, sindicada como partícipe secundaria del crimen, mientras que el camionero Humberto Vega y el ex jefe de la Unidad RegionalII de San Rafael, Juan de Dios Atencio, cometieron, a criterio del fiscal, el delito de encubrimiento.
El único de los nueve imputados que llegaron a juicio oral que no recibió pedido de pena en su contra fue el ex jefe de la comisaría de Malargüe, Plácido Escobar, para quien se solicitó la absolución.
Para la fiscalía, el crimen del joven fue un homicidio por omisión, ya que la policía lo golpeó y lo dejó agonizar hasta morir sin preocuparse por darle asistencia médica. Dejaron que la causalidad siguiera su curso y aunque tal vez no deseaban la muerte no les importó lo que fuera a suceder, les dio lo mismo. El caso se parece al de (el soldado Omar) Carrasco; hubo agresión, ocultamiento y muerte, expresó Jamesch.
Al iniciar su alegato, el representante del ministerio público descartó de plano la hipótesis de que el estudiante hubiera muerto accidentalmente, tal como dijeron algunos de los policías vinculados a la investigación. Esa es una historia increible, absurda y ridícula, consideró Jamsech al referirse a la hipótesis basada en caída accidental de un risco de más de 100 metros que pudo sufrir el estudiante cuando pretendió agarrar su riñonera.
La hipótesis de Jamsech fue que Bordón sufrió un brote psicótico cuando viajaba con un grupo de egresados y se quedó a resguardo de la policía hasta que su padre lo fuera a buscar. En ese lapso, según el fiscal, la policía lo golpeó y, severamente lesionado, lo abandonó en un lugar aún no determinado -que pudo ser un sótano o una casa vieja- para luego arrojarlo moribundo en donde finalmente fue encontrado el 12 de octubre de 1997, luego de diez días de búsqueda.
Tras realizar un pormenorizado análisis de los horarios, llamados, testimonios y actitudes registradas a lo largo de la investigación de primera instancia y del debate oral, Jamsech llegó a la conclusión de que Bordón, luego de ser capturado, fue escondido en un lugar donde fue privado de los elementos básicos para su supervivencia.
Opinión de los padres
Por su parte, Luis y Miriam Bordón, padres del estudiante asesinado, dijeron ayer que no estaban de acuerdo con que el fiscal haya pedido la absolución de (el ex comisario de Malargüe Plácido) Escobar. El sabía que Sebastián estaba agonizando y no hizo nada, manifestó Luis Bordón al retirarse de los tribunales de San Rafael. Los abogados de la familia Bordón solicitaron ayer que Escobar sea condenado como partícipe necesario del crimen. El ex comisario de Malargüe fue a quien Sebastián acudió cuando quiso separarse del grupo de egresados y fue además el encargado de avisar a Luis Bordón que su hijo estaría a resguardo en el destacamento de El Nihuil hasta que llegara a buscarlo. Creemos que Escobar en un principio se comportó bien, aunque luego hizo todo mal porque no actuó para salvar a Sebastián, manifestaron los padres.