Santa Fe. - Los 170 milímetros de lluvia que en pocas horas agobiaron el lunes a esta ciudad terminaron siendo, apenas 24 horas después, 230 milímetros que inundaron de caos la capital provincial, desde entonces declarada en emergencia hídrica y todavía con evacuados, calles y casas anegadas y mirando con recelo el paso de las nubes. De crítica, calificó la situación el intendente Marcelo Alvarez, y hasta Carlos Reutemann ayer habló con la prensa de esta desventura de los santafesinos: Si esto sigue así vamos a tener que cambiar la ciudad de lugar. Felizmente la siesta de ayer martes -junto al impiadoso calor estival característico (que, dicho sea de paso, ninguna lluvia por mucha que haya sido logró mitigar en momento alguno) y las condiciones climáticas todavía inestables- trajo aparejado el final de la lluvia que, fundamentalmente, en horas de la madrugada había sido inoportunamente copiosa. Nuevos cortes de luz, calles anegadas y casas con agua en su interior cubriendo los tobillos de sus habitantes se sumaron a las calles y casas que a raíz de esta nueva tormenta no terminaron de drenarse y, mucho menos, secarse. Es por ello que los vecinos evacuados ya suman más de 600 -los grupos familiares que han debido abandonar sus hogares se encuentran alojados provisoriamente en las instalaciones militares del ex Gada 121 y en algunos establecimientos educativos- y el municipio los atiende con ayuda de la Secretaría de Promoción Comunitaria de la provincia, aunque temiendo que ello no sea suficiente (máxime si como está pronosticado las lluvias y tormentas podrían volver en cualquier momento) se realizan gestiones para requerir auxilio extra desde la Nación. Hablando de pronósticos -la noticia más consultada en las últimas horas- ayer se conoció un informe del Inta según el cual hasta el mes de enero el régimen de precipitaciones que afectará a la capital santafesina seguirá siendo extraordinariamente abundante, lo que se presupone la continuidad de los inconvenientes en el tiempo. En la tarde del lunes convocamos al Comité de Emergencia Hídrica y estuvimos coordinando las acciones, comentó el intendente Alvarez, quien admitió que la infraestructura de la ciudad no puede resistir más de 200 milímetros en 24 horas. Este dato fue tenido en cuenta ayer por el gobernador Carlos Reutemann quien hablando con la prensa le aconsejó al intendente una reformulación del sistema hidráulico de la ciudad. Sé que en poco lapso, la gente otra vez con las viviendas llenas de agua y pérdidas materiales. Solamente me alegra que no haya pérdidas de vidas humanas como ocurrió en Cañada de Gómez. Quizá la intendencia tenga que hacer un replanteo en sentido hidráulico de la ciudad. De cualquier manera, pensando con sentido común, si cada lluvia que vamos a tener va a estar arriba de los 200 milímetros me parece que hay que cambiar la ciudad de lugar. Si este es el régimen de lluvias que va a tener la ciudad, el intendente tiene que estar pensando en otro tipo de obras. Aunque las bombas extractoras -tanto las fijas como las que se instalaron en las últimas horas a raíz del meteoro- funcionaron óptimamente, las malas condiciones y las nuevas lluvias de la madrugada de ayer hicieron que su alivio se notara poco. Ayer a la tarde cuando terminó se llover renació la esperanza de que en las próximas horas las aguas desalojen los barrios (de terrenos más bajos) en los que están ocupando, calles y casas. Mientras los santafesinos cruzan los dedos para que no vuelva a llover.
|  El gobernador no descartó cambiar la ciudad de lugar. |  | Ampliar Foto |  |  |
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