El actor Alfonso de Grazia murió ayer a la mañana tras descomponerse luego de mirar en su casa el partido en que el equipo de sus amores, Boca Juniors, logró la Copa Intercontinental en Japón. De Grazia, de 68 años, sufrió una crisis cardíaca a poco de finalizado el encuentro frente al Real Madrid, mientras estaba acompañado por su hija. Sus restos fueron velados ayer en la calle Iturri 244, de Capital Federal, y hoy, a las 10, serán llevados al cementerio de la Chacarita para ser cremados. El actor, con cuarenta años transitando tablas y sets de filmación en cine y TV, fue un defensor del teatro argentino, y lo hizo como trabajador, desde 1976, del elenco estable del Teatro General San Martín y también participando como dirigente gremial en la Asociación Argentina de Actores. De Grazia, cuyo hermano Julio, también de extensa trayectoria actoral, que falleció once años atrás, se formó en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático. Unos años antes de perder a su hermano, Alfonso había recibido otro golpe durísimo, la pérdida de su esposa en un accidente de tránsito. Su vida estuvo más ligada con el teatro, no solo por su formación sino también por su labor en el San Martín. El teatro para mi es gozo, dijo en sus últimos años. Sin embargo, reveló alguna vez que sólo iba al teatro para trabajar. No soy una actor que le guste ver teatro, me gusta trabajar, señaló y que sin criticar lo que veía admitía que el estar en una butaca le producía miedo. La muerte de un viajante, de Arthur Miller, La granada, de Rodolfo Walsh, El reñidero, de Sergio De Cecco, Stefano, de Armando Discépolo, fueron algunos de los trabajos que realizó sobre las tablas. También fue protagonista de El inspector, de Nicolás Gogol, y Jettatore, de Gregorio de Laferrere, en el teatro Reggio, de la Capital Federal. De esa manera Alfonso de Grazia mantuvo un perfil de artista de los clásicos en el teatro y en la televisión y en el cine hizo diferentes papeles, sin desdeñar los roles más populares. En los últimos años se destacó en el filme La herencia del Tío Pepe haciendo de un capo mafioso. La dirección de la película estuvo a cargo de Hugo Sofovich y De Grazia trabajó junto a Rodolfo Ranni, Miguel Del Sel y Fabián Gianola, en una típica comedia picaresca, con esculturales vedetes y varones que siempre tienen la suerte de estar acompañados por semejantes mujeres. Alfonso de Grazia también fue cara de televisión en distintos géneros, el drama, la comedia, y sobre todo, en teleteatro. Entre otras labores estuvo en las telenovelas Me llaman gorrión y Ricos y Famosos, uno de los últimos teleteatros de gran éxito. También estuvo en los ciclos El oro y el barro, Los miedos y Archivo negro. El año pasado había participado en el programa Imitaciones peligrosas, junto al cómico Miguel Angel Rodríguez. En el cine debutó en 1961 con el filme Quinto año nacional. Pese a su extensa trayectoria, solo en una película fue protagonista principal. Se trató de Detrás de la mentira, de Emilio Vieyra. Interpretó personajes duros como el cura represor de La noche de los lápices, y tuvo sus lugares en Los chicos de la Guerra y María Soledad. Participó de la adaptación de la novela de Osvaldo Soriano Una sombra ya pronto serás, que protagonizaron Miguel Angel Solá, Alicia Bruzzo y Pepe Soriano.
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