El parlamento de Holanda, país donde los homicidios por compasión han sido tolerados durante décadas, votó ayer para convertirse en la primera nación que legaliza la eutanasia. La Cámara baja del parlamento votó 104 contra 40 para aprobar un proyecto de ley que permite a los médicos ayudar a los pacientes a morir bajo condiciones estrictas. Se espera que la ley sea sometida a la votación de la Cámara alta del Parlamento el año que viene. A este nivel, la votación se contempla como una formalidad.
Los Territorios del Norte en Australia legalizaron en 1996 el suicidio asistido clínicamente para pacientes en fase terminal, pero revocaron la ley un año después.
Los partidarios del proyecto de ley holandés, incluyendo muchos médicos, afirmaban que éste protegía los derechos de los pacientes, pero los oponentes, entre ellos los partidos calvinistas, alegaban temores de abuso de la práctica.
Una serie de fallos judiciales y directrices gubernamentales ocurridos desde la década de 1970, han brindado mayor libertad de acción a los médicos para ayudar a los pacientes a morir. Pero el Código Penal nunca fue modificado, lo que dejaba las puertas abiertas para que los médicos fueran encausados por asesinato.
La nueva ley holandesa establece regulaciones estrictas y exige que los pacientes adultos hagan una solicitud voluntaria y bien considerada para morir en vez de encarar un futuro de sufrimiento continuo e insoportable.
El médico tiene que haber informado al paciente sobre su pronóstico y haber llegado a la firme conclusión de que no hay alternativas posibles. Se tiene que obtener una segunda opinión de otro médico y la vida del paciente ha de terminar de una forma clínica adecuada.
Los argumentos de la oposición
Por su parte, los oponentes religiosos se pronunciaron en contra del proyecto de ley, estableciendo paralelos con la Alemania nazi y alegando que se podría abusar de la ley.
Se está empleando el mismo patrón de razonamiento que se usaba en la Alemania de 1935. En Holanda, la vida de uno ya no está segura, dijo Bert Dorenbos, de la organización a favor de la vida Scream for Life. Si los médicos no vacilan a la hora de matar personas, entonces no vacilarán a la hora de retirar el tratamiento clínico a quienes no les caen bien, agregó.
Los demócrata cristianos, la principal fuerza de oposición, y los pequeños partidos calvinistas también se pronunciaron contra la ley de eutanasia.
Pero el partido liberal D66, el principal promotor de la ley, recibió el voto con beneplácito y señaló que era un gran paso de avance. Esto es para las personas que sufren gran dolor y no tienen posibilidades de recuperación. Estas personas quieren morir de manera humanitaria y respetuosa, dijo Thom DeGraaf, líder parlamentario.
La Real Asociación Médica de Holanda también apoyó el proyecto de ley, alegando que éste legalizaba los procedimientos de homicidio por compasión que los médicos han utilizado durante 20 años.
Los médicos holandeses ayudaron a morir a 2.216 pacientes en 1999 a través de la eutanasia o suicidio asistido, procedimiento en que el médico proporciona, pero no administra, el fármaco que acabará con la vida del individuo, según cifras recientes de organizaciones de eutanasia.
Casi el 90 por ciento de los casos estaba compuesto por víctimas del cáncer.