La mala calidad de servicios y los problemas operativos de los bancos son las principales causas de descontento entre los usuarios de tarjetas de crédito. Los programas de premios (millaje) y el regalo de la tarjeta tampoco son bien recibidos por los consumidores: al 51 por ciento de los consultados no le gustan los obsequios de tarjetas porque no quiere más de un plástico. Si bien la satisfacción de los utilitarios se inclina hacia los beneficios que ofrecen las tarjetas -cuotas sin interés, y cantidad y variedad de comercios-, lo que más valoran de las empresas es la exactitud en los resúmenes de pago.
Estos resultados se desprenden de una encuesta realizada sobre las valoraciones de los usuarios de tarjetas de crédito, encomendada por Card Club -entidad que nuclea a los profesionales que se trabajan en este mercado- al Estudio Paredes, consultora especializada en márketing bancario. Fueron consultadas 1.400 personas de Rosario, Capital Federal y otras ciudades del país.
Los argentinos, según este estudio, priorizan ante todo las cuotas sin interés. Sin embargo, el 53 por ciento de los consultados acepta habitualmente el recargo por pago con tarjeta, el 27,3 paga con recargo sólo en algunas ocasiones y el 19,7 no lo acepta nunca. Pese a la ley que prohíbe la discriminación de precios por forma de pago, la gente acepta muchas veces el recargo porque es la única forma que tiene para comprar, explicó Enrique Paredes, titular de la consultora que realizó el estudio.
En cuanto a la valorización de la calidad de servicio, los usuarios ponderan la exactitud en los resúmenes de pago. Luego optan por una empresa con eficiencia operativa y con un respaldo en caso de tener algún problema. Según Paredes, lo que más le preocupa a los usuarios son las fallas que se producen en los bancos, y otra de las cosas que los irrita es la falta de resolución antes las situaciones problemáticas.
El mercado bancario se complicó en los últimos cinco años, donde hay increíbles desastres operativos: desde emisiones equivocadas de tarjetas hasta las desapariciones en la base de datos, reveló.
La mayoría de los usuarios está disconforme con los programas de premios a largo plazo porque se interrumpen antes de obtenerlos, mienten y sólo unos pocos ganan.
El regalo de tarjetas
Otro de los puntos que genera descontento es el regalo de la tarjeta: el 51 por ciento de los entrevistados no está de acuerdo porque no quiere más de un plástico, mientras que al 13,3 por ciento le parece bien porque le ahorra un gasto. El resto se reparte entre quienes sostienen que puede necesitarla alguna vez y los que dicen que quieren imponerle una determinada tarjeta.
Aumentó la satisfacción del usuario en relación con los beneficios de la tarjeta, pero disminuyó con respecto a la calidad de servicio de los bancos, resumió Paredes.