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 sábado, 06 de octubre de 2007  
Joven procesado por matar a un camionero tras un piquete
Lo hizo para asegurar un robo según el juez, que no vincula esa protesta con el fatal desenlace

María Laura Cicerchia / La Capital

A casi seis meses del asesinato a puñaladas del camionero Aroldo Guglielmetti en el barrio Parque Casas, un juez procesó a un joven de 25 años sindicado como autor del crimen por sus vecinos y por un adolescente que lo acompañó a cometer el hecho, mientras que la policía halló en un pozo ciego de la casa de su abuelo el cuchillo usado para matar al conductor. La figura imputada homicidio calificado, prevé prisión perpetua.

La muerte de Guglielmetti conmocionó a la ciudad el 17 de marzo pasado. El chofer se había desviado de su camino habitual e ingresado a un barrio que no conocía debido a un piquete que realizaban en Circunvalación y Baigorria vecinos de la zona norte afectados por la inundación de marzo pasado.

El corte no fue la causa. El suceso motivó un paro de transportistas y generó críticas al piquete que había provocado el cambio de rumbo del chofer. Sin embargo, el procesamiento de Cristian Darío Barquero, de 25 años, por matarlo para asegurar un asalto, encauza las responsabilidades hacia otro origen y desliga al piquete de una asociación improbable.

Guglielmetti murió apuñalado en el cuello y el corazón. El chofer de 71 años transportaba leña y carbón desde el norte de la provincia hasta Villa Constitución, donde vivía. Esa madrugada desvió su recorrido e ingresó a Rosario por calle Baigorria. Al parecer, tomó por Casiano Casas pero se topó con un nuevo obstáculo a la altura de calle Esquivel, donde las obras viales que interrumpían el paso lo obligaron a internarse un par de cuadras por Washington.

En el cruce con Pavlov dos muchachos lo abordaron para asaltarlo. No alcanzó a salir de la cabina. Recibió un corte en el cuello, heridas en los brazos al tratar de defenderse y una puñalada letal en el corazón. Alrededor de las 5 la policía lo encontró dentro del camión. Entre sus pertenencias se halló una carterita con 1.800 pesos.

Un joven que caminaba por la zona fue detenido de inmediato, pero resultó ser ajeno al hecho. Tres días después cayó preso en Victoria Cristian Barquero, un joven del barrio Parque Casas a quien le dicen Lento. Lo apresaron por una falta, pero los llamados anónimos a la policía rosarina ya lo habían convertido en sospechoso del homicidio. El 1º de septiembre pasado fue arrestado Milton, un chico de 17 años que observó la escena desde la ventanilla del acompañante.

El apriete. El adolescente reveló que esa noche estaba en la esquina de su casa esperando que su hermana volviera de trabajar cuando se cruzó con Barquero. El muchacho, a quien notó “medio raro”, le dijo que lo acompañara a esperar el paso de un vehículo para asaltarlo. Milton relató que se quedó esperando del otro lado del calle. Y que al acercarse el camión Lento le gritó “dale gil”, por lo que se subió al estribo del acompañante.

Según el menor, el chofer le dijo a Barquero que no tenía nada. El chico relató que se fue corriendo. Que a los cinco minutos vio a Lento con un “cuchillo de carnicero con mango de color blanco” manchado con sangre. Y aclaró que actuó con miedo porque a Barquero “le tienen mucho miedo en el barrio”.

El juez de Instrucción Nº 9, Javier Beltramone, consideró creíble ese relato coincidente con otras pericias de la causa. En el pozo ciego de la casa del abuelo de Lento fue hallado un cuchillo de carnicero de mango blanco que se compadece con el tamaño de las heridas sufridas por la víctima.

Por temor.Otras dos personas vieron a Barquero en la esquina esa madrugada. Y su propio abuelo reveló que los vecinos lo sindicaban, pero que nadie quería hablar del asunto por haber recibido amenazas.

Para Beltramone el chofer fue casi ejecutado en un delito que encuadró como homicidio calificado criminis causa. Es decir, consideró que lo mataron para asegurar el robo al encontrar resistencia en la víctima.
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El camión donde murió Aroldo Guglielmetti, de 71 años, en mayo pasado.

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