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 domingo, 19 de agosto de 2007  
Mercados
Las acciones buscarán un piso más bajo
Vuelve a ser negocio la compra de bonos en pesos o en dólares a cualquier plazo

Salvador Di Stéfano

Las caídas de los mercados fueron muy bruscas en el hemisferio norte y América Latina, producto de la crisis del segmento de hipotecas de alto riesgo que invadió a todas las bolsas. La solución de la crisis no es la tradicional, porque no hay riesgo inmediato de una fuerte contracción en la actividad económica. Sin embargo, los días pasan con una profundización de las quiebras, corralito para los que invirtieron en fondos y sin solución inmediata para la liquidez de mercado.

En el mundo financiero siempre se especuló con la idea de que si algo salía mal, la Reserva Federal actuaría como prestamista de última instancia solucionando los problemas de los especuladores. Así mientras se socorría al mercado de una crisis económica, la inyección de fondos y posterior baja de tipos de interés eran el virus que incubaría la próxima crisis financiera.

El actual presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, instauró el concepto de riesgo moral en los mercados. De seguir socorriendo a los que hacen las cosas mal, no hay incentivo para los que actúan correctamente. Sin embargo el viernes primaron los temores sobre una desaceleración económica fuerte en EEUU y se bajó la tasa de referencia para entidades financieras del 6,25% al 5,75% anual, que no son precisamente las tasas de corto plazo que se ubica en el 5,25% anual.

Esta baja en los tipos de interés descomprimió a los mercados, pero no alejó los miedos de que los problemas sobrevengan. La política de Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal y de Jean Claude Trichet en el Banco Central Europeo es clara: los jugadores que tengan que perder saldrán del mercado. Habrá que pensar en fusiones, ventas o quiebras, pero no se puede seguir indefinidamente protegiendo a los que crearon este problema con salvavidas que paga el conjunto de la sociedad.

El mercado internacional mostrará a futuro un escenario muy distinto. Los bonos de largo plazo en Estados Unidos suben porque sirven para solicitar redescuentos y hacer un vuelo a inversiones más seguras. Las acciones quedarán más desprotegidas y buscarán un piso más bajo. El dólar se irá fortaleciendo respecto al resto de las monedas.

Si bien en el imaginario social la crisis está instalada en Estados Unidos, el Banco Central Europeo emitió el equivalente al 40% de la base monetaria para inyectar fondos a los bancos con problemas. No será fácil poder superar este conflicto pero el tiempo traerá nuevos jugadores y fortalecerá el actual sistema.

Argentina es una economía cerrada al mundo, que a futuro le traerá problemas de financiamiento no abrir los mercados vía un arreglo con el Club de Paris y refinanciar la deuda que sigue en cesación de pagos. Si Ben Bernanke actuó con tamaña dureza contra los bancos estadounidenses, imagínense con un país que no sólo entró en default.



Oportunidades

Argentina mostró una baja enorme pero no es un problema para el corto plazo. Es de esperar que el mercado se recuperará, por lo que se recomienda comprar bonos en pesos y dólares a cualquier plazo que será negocio. No obstante a largo plazo habrá que analizar bien el escenario internacional, ya que bajo el mandato del nuevo presidente habrá vencimientos de deuda por 55.000 millones de dólares y difícilmente puedan renovarse si no se cuenta con un acercamiento al mundo financiero.

En cuanto al dólar seguirá en el rango de 3,10-3,20 y la tasa de interés irá descendiendo a niveles del 10% en la segunda quincena de agosto.

En tanto, la bolsa perforó el soporte de los 1.900 puntos y ahora buscará el soporte de los 1.700-1.750 puntos. Ahora se está ante una oportunidad única, las acciones bajarían a la zona de 1.700 puntos, se achicaría el volumen y daría tiempo para analizar concienzudamente qué papeles comprar llegado el momento.

El impacto sobre Argentina es mediato, en lo inmediato la baja local fue muy fuerte pero hay espacio para la recuperación especialmente en el mercado de bonos. A futuro el país tendrá que volver a los mercados financieros mundiales y tendrá que recorrer el duro camino de acordar con quien en el pasado reciente echó o ridiculizó acusándolos de dráculas.
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