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| viernes,
05 de
enero de
2007 |
Waterpolo: Sportsmen y una conquista nacional
Rodolfo Parody / Ovación
El equipo femenino de waterpolo de Sportsmen Unidos despide un año que lo tuvo como principal animador al conquistar la Liga Nacional. El conjunto que dirige Juan Pablo Giri sumó otro lauro a la rica historia del club, que junto a Independiente de Avellaneda es una de las instituciones más ganadoras del país.
Sportsmen intervino en la liga junto a Cruz Roja -el otro equipo rosarino-, San Andrés, IAN (Instituto Argentino Natación), Independiente y Colegio Mitre. A diferencia de campeonatos anteriores, que se jugaban durante algunos días en una sede fija, esta vez se disputó a dos ruedas, con una fase regular y una instancia de play off.
La superioridad de Sportsmen se reflejó en los números. Les ganó a todos en la fase regular y en la etapa de los play off (cruces de cuatro partidos). En semifinales dejó en el camino a Cruz Roja y en la final a Independiente. Al Rojo de Avellaneda lo superó de visitante 9 a 2 y 5 a 4. Y en el primer encuentro de local igualó 3 a 3, por lo que no fue necesario recurrir a un cuarto encuentro y así obtuvo el título.
El dramatismo de ese empate le dio mayor emoción a la conquista. "Lo empatamos faltando 13 segundos con un gol de nuestra capitana, Betina Cripezzi. Pero inmediatamente sufrimos una expulsión y en el waterpolo jugar con una menos es casi asegurarle medio gol al equipo contrario. Por suerte nuestra arquera Cintia Santantino estuvo enchufada y mantuvo el 3 a 3", cuenta Giri.
Un equipo irregular
Sportsmen venía de ganar el torneo de Verano y con ese antecedente se presentaba como gran protagonista de la liga, aunque Giri señala que era cauteloso. "El equipo era irregular, con jóvenes con algo de experiencia pero con falta de juego por la escasa competencia que hubo en los últimos tiempos. No estaba afianzado y eso se vio en algunas victorias que conseguimos con sobresaltos durante el transcurso de la liga".
Además tuvo que enfrentar el desafío de "una liga dura, porque las chicas debían habituarse a jugar todos los fines de semana y a viajar. Fue una presión que pudieron soportar", señala.
Las dudas quedaron a un lado con el rendimiento del equipo, cuyas principales virtudes fueron "el orden táctico y la disciplina", según manifiesta el técnico. "Sportsmen tiene un estilo definido, característico de todo equipo rosarino. Hace prevalecer la cuestión física y juega con un boya (una especie de centrodelantero) definido. Provenimos de una escuela diferente a los conjuntos de Buenos Aires y no tengo dudas de que intentamos, dentro de nuestras posibilidades, jugar como los equipos de primer nivel de otros países", agrega.
En el repaso del plantel, hace un punto y aparte en la más desequilibrante: Cora Masip. "Es la que mayor diferencia hace a nivel nacional. No por nada juega en Italia, una de las mejores ligas del mundo. Te aporta experiencia, juego ofensivo y goles, algo que es difícil de conseguir en este deporte".
La primera y única argentina que emigró al exterior estuvo de receso en la liga italiana y así pudo competir en el país. Es tal su apego a Sportsmen que retrasó su regreso a Europa para disputar los play off. Pero las fechas se corrieron y no pudo completar su participación.
A pesar de esa baja importante, Sportsmen supo resolver la definición de la liga y fue campeón una vez más, para continuar con la tradición de que el mejor waterpolo argentino se juega en Rosario.
El plantel del campeón estuvo integrado por Cintia y Melina Santantino, Cora Masip, Betina Cripezzi, Victoria Villiguer, Nuria Cejas, Gabriela Juaristi, María Amelia Piturro, Juliana Concina, Gabriela Craiyacich, Davina Del Bianco, Karina Giusto, Josefina Cignabo, Valeria Pereyra, Romina Cialli, Gretel Philip y María Cruz Cornejo.
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